

El reciente incremento del salario mínimo en Colombia para 2026 impacta de forma directa a miles de empleadas domésticas. Con el ajuste anunciado por el Gobierno, este sector contará con un nuevo piso salarial que busca garantizar ingresos acordes con la normativa laboral vigente.
El aumento, que eleva la remuneración mensual a $1.750.905 más auxilio de transporte, también aplica para quienes trabajan por días. En estos casos, el reto está en asegurar que el pago diario refleje proporcionalmente el salario mínimo legal vigente, incluyendo prestaciones y beneficios.
La actualización exige que los pagos no sean inferiores al valor diario proporcional del salario, sumado al auxilio de transporte cuando corresponda. Esto implica que el cálculo del ingreso ya no depende solo de la jornada, sino también de los aportes y derechos asociados, lo que redefine el costo real de contratar este tipo de servicios en hogares y empresas.
Cómo se calcula el pago para las empleadas domésticas
Para quienes no tienen un contrato mensual, el ingreso debe calcularse dividiendo el salario y el auxilio entre 30 días. Bajo este criterio, el valor base diario supera los $58.000, al que se suma el auxilio de transporte proporcional cercano a los $8300.

Sin embargo, ese monto no representa el pago final. A este valor se deben agregar prestaciones como cesantías, intereses, prima y vacaciones, que incrementan el ingreso real que debe recibir la trabajadora por cada jornada.
Expertos en derecho laboral advierten que, al incluir todos estos factores, el pago mínimo diario debe ser superior. En ese caso, según destacó RedMás, deben cobrar $89.000 con todos los beneficios y descuentos.
Los empleadores mantienen obligaciones legales
Además del pago diario, los empleadores deben cumplir con aportes a seguridad social en proporción al tiempo trabajado. Esto incluye contribuciones a pensión, riesgos laborales y caja de compensación, que deben calcularse según los días efectivamente laborados.

La normativa vigente también establece que este tipo de trabajo no puede formalizarse mediante contratos por prestación de servicios, lo que obliga a reconocer todos los derechos laborales. En algunos casos, cuando la trabajadora pertenece al régimen subsidiado de salud, no es necesario realizar aportes a EPS, pero sí cumplir con las demás obligaciones.
Este nuevo escenario redefine las condiciones del trabajo doméstico en Colombia, elevando los estándares de protección y estableciendo un piso más claro para la remuneración de un sector históricamente vulnerable.












