

El bicarbonato de sodio se convirtió en uno de los aliados más utilizados para la limpieza del hogar gracias a sus propiedades para eliminar olores y remover la suciedad. En los últimos años, además, comenzó a popularizarse un uso poco conocido, espolvorearlo alrededor de la base del inodoro.
Quienes aplican este método aseguran que puede contribuir a mantener la zona más limpia, reducir la humedad superficial y evitar la aparición de malos olores en uno de los sectores del baño que requiere mayor mantenimiento.
¿Para qué sirve poner bicarbonato alrededor del inodoro?
La unión entre el inodoro y el piso suele acumular restos de polvo, humedad y suciedad difíciles de eliminar cuando no se limpian con frecuencia.
Al colocar una fina capa de bicarbonato en esa zona, el producto puede ayudar a absorber la humedad y neutralizar los olores que se generan con el paso del tiempo. Además, actúa como un abrasivo suave que facilita la limpieza sin dañar la porcelana ni el revestimiento del baño.
Cómo aplicar bicarbonato en la base del inodoro
El procedimiento es simple y puede incorporarse a la rutina de limpieza semanal:
- Limpiar el piso alrededor del inodoro.
- Espolvorear una pequeña cantidad de bicarbonato sobre la base.
- Dejar actuar entre 20 y 30 minutos.
- Retirar el producto con un paño húmedo o un cepillo de cerdas suaves.
- Secar bien la superficie para evitar la acumulación de humedad.

Otros usos del bicarbonato en el baño
Además de utilizarse alrededor del inodoro, el bicarbonato de sodio también puede emplearse para:
- Neutralizar olores en desagües.
- Limpiar las juntas de los azulejos.
- Eliminar restos de jabón en lavabos y duchas.
- Remover manchas superficiales.
- Complementar la limpieza del inodoro con otros productos compatibles.
Qué tener en cuenta antes de usar bicarbonato
Aunque el bicarbonato resulta útil para la limpieza cotidiana, no reemplaza a los desinfectantes cuando el objetivo es eliminar bacterias y microorganismos.
Además, se recomienda no mezclarlo de forma indiscriminada con otros productos químicos, especialmente con lavandina o limpiadores que indiquen expresamente que no deben combinarse con otras sustancias.









