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Los gatos naranjas se encuentran entre los felinos más reconocibles por su llamativo pelaje y por la personalidad que muchas personas asocian con ellos. Una particularidad genética explica además por qué la mayoría son machos: aproximadamente el 80% de los gatos naranjas son machos, debido a que el gen relacionado con esta coloración está vinculado al cromosoma X.

Un estudio publicado en Animals, que analizó las características de personalidad de gatos según el color de su pelaje a partir de las respuestas de 211 propietarios, encontró que los ejemplares naranjas obtuvieron las puntuaciones más altas en amabilidad, calma y facilidad para ser entrenados.

Sin embargo, los propios investigadores advierten que no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos de color y que hacen falta más estudios para determinar si existe una relación biológica entre pelaje y temperamento.

Los gatos naranjas son conocidos por su llamativo pelaje y por la personalidad que muchas personas asocian con ellos. (Fuente: Freepik).
Los gatos naranjas son conocidos por su llamativo pelaje y por la personalidad que muchas personas asocian con ellos. (Fuente: Freepik).

Por qué la mayoría de los gatos naranjas son machos

La predominancia masculina de los gatos naranjas tiene una explicación genética. El rasgo responsable de esta coloración está ligado al cromosoma X. Los machos poseen un cromosoma X y uno Y, por lo que necesitan una sola copia de la variante asociada al color naranja para desarrollar ese pelaje.

Las hembras, en cambio, tienen dos cromosomas X y necesitan recibir la variante correspondiente en ambos para ser completamente naranjas. Cuando solo uno de sus cromosomas X contiene esa variante, pueden presentar patrones de color como los de las gatas carey o calicó. Investigaciones genéticas recientes identificaron una deleción en el cromosoma X relacionada con la expresión de ARHGAP36, que interviene en la producción del pigmento naranja.

Esta diferencia genética ayuda a explicar por qué aproximadamente cuatro de cada cinco gatos naranjas son machos, aunque el color por sí mismo no determina que un animal vaya a tener un determinado comportamiento.

¿Los gatos naranjas son realmente más cariñosos?

La fama de los gatos naranjas como animales afectuosos tiene cierto respaldo en estudios basados en la percepción de sus propietarios, pero no permite afirmar que todos tengan el mismo carácter.

En la investigación realizada en México, los gatos naranjas obtuvieron las puntuaciones más altas en amabilidad, calma y facilidad para el entrenamiento. También registraron los valores más elevados en las mediciones relacionadas con la interacción y la cercanía emocional con sus dueños, aunque esas diferencias no fueron estadísticamente significativas frente a los gatos de otros colores.

Por eso, el comportamiento de un gato no debería atribuirse únicamente a su pelaje. La genética individual, la socialización durante las primeras etapas de vida, las experiencias del animal y el ambiente en el que vive pueden influir considerablemente en su temperamento.

Los estudios encontraron una percepción de mayor amabilidad en los gatos naranjas, aunque el color no permite determinar por sí solo su temperamento. (Fuente: Freepik).
Los estudios encontraron una percepción de mayor amabilidad en los gatos naranjas, aunque el color no permite determinar por sí solo su temperamento. (Fuente: Freepik).

Una personalidad asociada con la curiosidad y el juego

A los gatos naranjas se los suele describir como extrovertidos, curiosos e interactivos. Es común que sus dueños los perciban como animales que buscan compañía, siguen a las personas por la casa y recurren a maullidos y ronroneos para pedir alimento, atención o momentos de juego.

También suelen asociarse con una actitud más exploradora frente a su entorno. Esta característica puede hacer que algunos ejemplares se adapten con facilidad a la presencia de visitas, niños u otros animales, aunque nuevamente se trata de tendencias y percepciones, no de una regla aplicable a todos los gatos naranjas.

La energía también forma parte de la imagen popular de estos felinos. Muchos mantienen conductas de juego durante buena parte de su vida, lo que contribuye a la percepción de que conservan durante años una personalidad similar a la de un cachorro.

El color del pelaje no define al gato

Aunque existe una percepción extendida de que los gatos naranjas son especialmente cariñosos y sociables, la evidencia científica disponible es más cautelosa. Una revisión sobre el temperamento de los gatos domésticos señala que los estudios que relacionan color y personalidad han obtenido resultados mixtos y que algunas diferencias podrían estar relacionadas con sesgos de los propios propietarios.

Por eso, más que considerar al pelaje como un indicador definitivo del carácter, los especialistas recomiendan observar al animal de manera individual. Un gato naranja puede ser afectuoso, tranquilo y juguetón, pero también puede tener un temperamento independiente o reservado.

La particularidad genética de su color sí está bien documentada; su supuesto carácter especial, en cambio, continúa siendo una cuestión mucho más compleja en la que intervienen múltiples factores.