

- El Gobierno aplicará eutanasia para controlar la sobrepoblación de hipopótamos
- El traslado internacional de hipopótamos fracasó por restricciones legales
- El impacto ambiental de los hipopótamos amenaza especies nativas
- Esterilización y confinamiento, otras medidas del plan ambiental
- Colombia destinará $7200 millones para ejecutar el control de la especie
El Ministerio de Ambiente de Colombia confirmó que comenzará a aplicar un protocolo de eutanasia para controlar la creciente población de hipopótamos en el país. La medida surge tras varios intentos fallidos de trasladar a estos animales a otros territorios y en medio de la preocupación por su impacto en los ecosistemas.
Estos ejemplares, conocidos popularmente como los “hipopótamos de Pablo Escobar”, fueron introducidos en Colombia durante la década de 1980. Con el paso del tiempo, su población creció sin control debido a la ausencia de depredadores naturales, lo que llevó a que fueran declarados especie invasora en 2022.
Las autoridades ambientales advirtieron que, de no tomarse medidas urgentes, el número de hipopótamos podría aumentar de manera exponencial en los próximos años. Actualmente, se estima que hay más de 200 ejemplares en el país, una cifra que podría duplicarse o incluso quintuplicarse en la próxima década.
El Gobierno aplicará eutanasia para controlar la sobrepoblación de hipopótamos
El plan anunciado por el Ministerio de Ambiente de Colombia contempla la intervención de al menos 80 hipopótamos durante el próximo semestre. La eutanasia se implementará como una de las principales estrategias para reducir el número de individuos y evitar un crecimiento descontrolado de la especie.
La decisión se tomó luego de evaluar diferentes alternativas y concluir que las opciones disponibles no eran suficientes para frenar la expansión de estos animales. La ejecución del plan comenzará en el segundo semestre de 2026, una vez finalizados los procesos administrativos necesarios.
El traslado internacional de hipopótamos fracasó por restricciones legales
Durante los últimos meses, el Gobierno colombiano intentó gestionar la reubicación de los hipopótamos en al menos siete países. Sin embargo, las gestiones no prosperaron debido a las estrictas regulaciones internacionales que rigen el traslado de especies exóticas.

Las autoridades explicaron que estos procesos requieren permisos tanto del país de origen como del receptor, lo que dificulta la concreción de acuerdos. A pesar del interés de algunos zoológicos y santuarios, la falta de aval gubernamental impidió avanzar con esta alternativa.
El impacto ambiental de los hipopótamos amenaza especies nativas
Según especialistas, los hipopótamos generan efectos negativos en los ecosistemas colombianos, especialmente en la calidad del agua y la biodiversidad local. Su presencia altera los hábitats naturales y pone en riesgo a especies nativas como el manatí y la tortuga de río.
Además, las autoridades alertaron sobre posibles riesgos para la seguridad humana, ya que estos animales pueden ser agresivos. La expansión de su territorio incrementa la probabilidad de encuentros con comunidades cercanas.
Esterilización y confinamiento, otras medidas del plan ambiental
El plan también incluye estrategias complementarias como la esterilización y el confinamiento de algunos individuos. Estas acciones buscan frenar el crecimiento poblacional, aunque no reducen de manera inmediata el número total de hipopótamos.
Sin embargo, estas medidas implican altos costos y desafíos logísticos, como la captura, intervención quirúrgica y mantenimiento en cautiverio. Por este motivo, se consideran herramientas secundarias dentro de la estrategia general.
Colombia destinará $7200 millones para ejecutar el control de la especie
Para llevar adelante el plan, el Gobierno asignó un presupuesto inicial de 7.200 millones de pesos a través del Fondo Vida y Biodiversidad. Los recursos serán distribuidos entre distintas corporaciones regionales encargadas de ejecutar las acciones en territorio.
Las intervenciones se concentrarán en zonas con alta densidad de hipopótamos, como la Hacienda Nápoles y sectores del Magdalena Medio. La implementación comenzará tras la finalización de la ley de garantías, momento en el que se formalizarán los convenios necesarios para iniciar las operaciones.









