

Un ejercicio sencillo que se realiza apretando un objeto con la mano y manteniendo la contracción durante un período determinado podría convertirse en un complemento para el control de la presión arterial. Se trata del ejercicio isométrico de agarre o handgrip, una práctica que puede realizarse sentado y que no requiere acudir a un gimnasio.
Un metaanálisis publicado en abril de 2026 en The Journal of Clinical Hypertension analizó 31 estudios con 905 participantes y encontró evidencia moderada de que este tipo de entrenamiento puede reducir tanto la presión arterial sistólica como la diastólica. Los efectos fueron algo mayores entre las personas con hipertensión.
Qué es el handgrip y cómo podría ayudar a bajar la presión arterial
El handgrip es un tipo de ejercicio isométrico, es decir, implica generar tensión muscular sin realizar grandes movimientos. En este caso, se sostiene una contracción con la mano durante un tiempo determinado y luego se descansa.
Los investigadores encontraron que, en promedio, el entrenamiento estuvo asociado con una reducción de 5,38 mmHg en la presión sistólica y de 2,71 mmHg en la diastólica. El análisis incluyó tanto a personas con presión normal como a pacientes con hipertensión.
Al analizar los grupos por separado, la reducción de la presión sistólica fue de aproximadamente 5,73 mmHg entre los participantes con hipertensión, frente a 4,81 mmHg entre aquellos con valores normales.
Cómo se realiza el ejercicio con las manos
A partir de los estudios analizados, los autores identificaron un esquema habitual que puede servir como referencia de cómo fue estudiado este entrenamiento.

El protocolo consiste en realizar cuatro contracciones de dos minutos con una mano, a una intensidad de al menos el 30% de la contracción voluntaria máxima, con períodos de descanso. La práctica se realizó hasta tres veces por semana durante un mínimo de ocho semanas.
Esto permite que el ejercicio pueda practicarse sentado y sin equipamiento de gimnasio, aunque para controlar correctamente la intensidad pueden utilizarse dispositivos de agarre específicos.
Los propios investigadores advierten que este esquema no debe interpretarse como una guía clínica individual, sino como un patrón basado en los protocolos incluidos en los estudios analizados.
¿El ejercicio reemplaza los medicamentos para la hipertensión?
Los resultados muestran que el handgrip puede ser una estrategia complementaria no farmacológica para el manejo de la presión arterial, pero no significa que pueda sustituir los medicamentos indicados por un profesional de la salud.
De hecho, entre los participantes con hipertensión incluidos en el metaanálisis había tanto personas que recibían tratamiento farmacológico como otras que no utilizaban medicación.
Por este motivo, quienes tengan hipertensión o enfermedades cardiovasculares deberían consultar con un profesional antes de incorporar un nuevo entrenamiento, especialmente para determinar la intensidad adecuada y cómo integrarlo con el tratamiento que ya realizan.










