

El ingreso a Europa entra en una nueva etapa con la implementación de un sistema digital que reemplaza los sellos físicos en el pasaporte. A partir de abril, los ciudadanos colombianos deberán adaptarse a un modelo basado en control migratorio digital y verificación automatizada.
Este cambio implica que los viajeros ya no recibirán marcas en su documento, sino que sus datos serán registrados en una base central mediante el nuevo Sistema de Entradas y Salidas. La medida apunta a fortalecer la seguridad y mejorar la gestión de flujos en las fronteras.
Con este nuevo esquema, el uso de datos biométricos se vuelve obligatorio en los puntos de control, lo que incluye aeropuertos, puertos y pasos terrestres. La información capturada permitirá un seguimiento más preciso de los tiempos de permanencia.
Europa elimina los sellos y adopta control digital
El sistema automatizado sustituye el método tradicional de registro manual por una plataforma de datos biométricos que almacena la información del viajero en tiempo real. Las autoridades migratorias registrarán entradas y salidas sin necesidad de sellar el pasaporte.

Desde la Cancillería se explicó que “el SES reemplaza el sellado manual de pasaportes y permite a las autoridades controlar con mayor precisión la duración autorizada de las estancias”, lo que reduce errores y optimiza los procesos.
Así funcionará el nuevo sistema en Europa
El registro se realizará directamente al momento de ingresar o salir del territorio europeo, sin necesidad de trámites previos al viaje:
- Captura de huellas dactilares y reconocimiento facial en el control migratorio.
- Registro automático de datos personales y del documento de viaje.
- Almacenamiento de fechas y lugares de entrada y salida.
- Creación de un historial digital para cada viajero.
Imponen controles más estrictos y nuevas condiciones de ingreso
Las autoridades europeas podrán negar la entrada a quienes no acepten el registro biométrico, lo que refuerza el carácter obligatorio del sistema. Las condiciones son:
- Permanencia limitada a 90 días en un periodo de 180 días.
- Verificación automática en viajes posteriores para agilizar el ingreso.
- Posibilidad de repetir controles si las autoridades lo consideran necesario.
- Uso de la información para seguridad, prevención de delitos y control migratorio.
El sistema también permitirá detectar irregularidades como estancias prolongadas o identidades falsas, fortaleciendo los mecanismos de vigilancia en las fronteras del continente.













