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Se exhibe documental sobre Jorge Sarudiansky

Saru, de Alejandra Isler repasa la vida y obra del escenógrafo y director de arte argentino.

Se exhibe documental sobre Jorge Sarudiansky

Lo que hice ya está. Está puesto ahí. Lo que está está. No voy a decir nada. No tengo nada que decir: que lo vean. ¿De dónde salió? Desde el alma. ¿Por qué? No se. ¿Para qué? Tampoco. Está ahí. Está bien. 

                                                                                                   Jorge Sarudiansky, 2001

 

¿Escenógrafo?¿director de arte?, ¿diseñador gráfico? ¿arquitecto?, ¿publicista? Saru fue todo eso y mucho más. ¿Cómo definir a un hombre que construyó la imagen de obras duraderas y geniales, escondido (protegido) por la sombra de creaciones colectivas, con la seguridad del saber hacer, con necesidad de expresión artística, pero sin obra personal?

Sarcástico, Inclasificable y multifacético, el don de Jorge Sarudiansky (Saru) fue su genio para plasmar en una imagen visual, las palabras y los sentimientos. Sus dibujos eran su modo de comunicación y pensamiento. Eran, en si mismos, atractivas obras de arte.

En lo que va de la década del 60 al fin de siglo, Saru dejó huella en obras que marcaron el arte de su tiempo. En teatro con Gambaro, Ure, Alfaro o Villanueva en el Di tella. En cine con Berlanga, Khun, De la Torre, Puenzo, Bemberg, Doria, Becchis, entre otros.

Sus diseños atravesaron la historia misma de la gráfica nacional: el periódico de la CGT de los Argentinos para Rodolfo Walsh, tapas de libros para la editorial de Jorge Alvarez, los logotipos de marcas que son íconos imborrables en la memoria colectiva (Film Suez, Argentia, Visconti, Bodegas Flichman). Decenas de publicidades.

Saru falleció en 2009 a los 72 años. No dejó obra personal pero quedaron miles de imágenes inolvidables y dibujos. También dejó un legado en cientos de discípulos en las distintas disciplinas en las que trabajó, porque los jóvenes –como si su sabiduría fuera un imán- lo rodeaban, en una época en que la madurez de los sabios se ha devaluado.

Una de sus discípulas, la directora del documental, ex - asistente, se dedicó a filmarlo y entrevistarlo en los últimos años de su vida, cuando ya estaba enfermo. 

Sinopsis del documental:

Partiendo de la premisa de Saru: Lapiz, papel, culo y silla, la película traza una parábola desde sus primeros dibujos en la infancia pueblerina, pasando por toda su multifacética carrera, hasta el momento en el que a los 70 años, mirando una diapositiva ampliada de sí mismo a los 3 años de edad, leyendo Patoruzú en el zaguán de su casa, descubre -en ese instante revelador- la génesis de su pasión por el dibujo.

Y que todos esos mundos imaginarios que construyó surgieron de esa búsqueda incansable de su deseo primigenio: dibujar.

En este recorrido, algunos de sus compañeros y amigos, detallan aspectos de su obra y vida que el hermético protagonista se niega a desarrollar. María Jullia Bertotto (Primera esposa y socia creativa en escenografía en los 60s), el director de fotografía Felix “Chango” Monti (compañero en películas y óperas); los diseñadores Daniel Wolkovich, Norberto Chaves y la voz del imprentero y pintor surrealista Juan Andralis; Horacio Verbitsky (quien lo convocó para diseñar el logo del diario clandestino CGT de los argentinos) ; su hija y discípula: Anita Sarudiansky; el director de publicidad Luciano Quilici; el escenógrafo y director de arte, Marcelo Salvioli, entre otros.

Los intercambios entre los personajes y las imágenes creadas por Saru comienzan a susurrar preguntas y presentar conflictos acerca de Saru y las artes aplicadas: Saru llegó lejos pero habría sido capaz de una obra propia sostenida, inspirada y personal. 

No fue la desidia ni la pereza lo que lo impidió. Fue su escepticismo, una tristeza interna que cubría con una sequedad verbal que con frecuencia sacudía al otro, le marcaba límites y lo alejaba. Era un hombre de un enorme talento que se debatía entre imposibilidades emocionales y situaciones que presenta la vida como el exilio, la desaparición de amigos, el suicidio de un hijo, que nunca superó.

Funciones:

Lunes 18 - 18:40 h 

Village Recoleta Sala: 10 

 

Miércoles 20 - 19:40 h 

El Cultural San Martín Sala: 2 

 

Jueves 21 - 16:30 h 

El Cultural San Martín Sala 2  

 

 Viernes 22 - 19:00 h 

 Centro Cultural Versalles

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