En esta noticia
Alcanzar las 800.000 unidades producidas representa mucho más que una cifra. Para Volkswagen significa haber convertido a la Amarok en el vehículo más fabricado de su historia en la Argentina y en uno de los grandes pilares industriales de la marca. Mientras prepara la llegada de una nueva generación, la pick up nacida en el Centro Industrial Pacheco cierra un ciclo de 16 años en los que redefinió el segmento y se transformó en un producto de exportación hacia más de 100 mercados.
Fue en 2010 cuando el mundo conoció oficialmente a la primera pick up de una tonelada creada por un grupo automotor europeo. Llegaba de la mano de Volkswagen, una marca con una larga tradición industrial y modelos emblemáticos como el Escarabajo, la Kombi y el Golf. El desafío era enorme: crear una pick up capaz de combinar la capacidad de trabajo propia del segmento con niveles de confort y comportamiento inéditos. En ese contexto nació la pick up cuyo nombre significa “lobo” en la lengua inuit —pueblo originario del norte de Canadá y Groenlandia— y que logró alcanzar una cifra histórica de producción en la planta local. De esa cifra total, unas 465.000 fueron enviadas a 102 mercados internacionales, lo que representa alrededor del 60%. Con 30.000 unidades patentadas, 2024 se convirtió en su mejor año comercial.
Por todo esto y por su rol de innovación, la Amarok ya tiene aseguradas sus páginas dentro de la historia grande de la compañía. “Alcanzar este hito es un orgullo para todos los que formaron y forman parte de este camino. Este logro refleja la capacidad, el compromiso y la pasión de nuestros colaboradores, así como la confianza de cientos de miles de clientes que eligieron nuestra pick-up a lo largo de estos años”, señaló Marcellus Puig, presidente y CEO de Volkswagen Group Argentina.
La innovación como sello distintivo
Desde su lanzamiento, esta chata mediana se encargó de instaurar hitos que fueron transformando el segmento. El principal atributo, más allá de su versatilidad mecánica, fue y es el elevado nivel de confort de marcha que inspiró la tan mentada frase “tiene el andar de un auto”. La Amarok también desafió uno de los grandes paradigmas de la época. Mientras prácticamente todas las pick ups medianas utilizaban motores turbodiésel de entre 2,5 y 3 litros, Volkswagen apostó por un moderno 2.0 litros BiTDI de doble turbocompresor. La menor cilindrada no implicó resignar prestaciones: por el contrario, inauguró una nueva forma de entender la eficiencia y el desempeño dentro del segmento. Tuvo versiones de entrada con rangos de entre 122 y 140 caballos, mientras que la llegada de la caja automática de 8 marchas en 2012 también marcó un punto de inflexión. Para 2015, el modelo se instaló de manera estable dentro del Top 10 entre los más vendidos del país. Sin embargo, el mayor hito dentro de su evolución mecánica fue la llegada del V6 3.0 hacia finales de 2016, que rápidamente se convirtió en uno de los grandes rasgos distintivos del modelo. Con 224 CV y 550 Nm, y luego 258 CV y 580 Nm, llevó a Amarok a ser la pick up mediana más potente del mercado.
La etapa que viene
Después de consolidarse como una de las referentes del segmento, Amarok llega al cierre de su primer gran ciclo. Lo hizo sin necesidad de profundas transformaciones estéticas. Su evolución estuvo mucho más ligada a la mejora constante de la mecánica, el equipamiento y el confort de marcha que a cambios radicales de diseño. Y lo cierto es que mejorar lo bueno y lo que estuvo bien hecho no es para sencillo. Ahí yace el nuevo desafío al que la marca se subió hace algunos años para preparar la sucesión. Tras el anuncio de inversión de USD 580 millones, se conoció oficialmente la gestación de la próxima generación bajo la denominación “Proyecto Patagonia”.
Actualmente Volkswagen avanza con la producción de unidades de preserie y confirmó que la futura generación mantendrá una gama orientada a distintos perfiles de uso e incorporará una variante híbrida enchufable.
La sucesora iniciará su producción con al menos un 50% de piezas regionales y mantendrá el perfil exportador, con el objetivo de alcanzar una producción cercana a las 80.000 unidades anuales. Hoy la planta bonaerense está siendo adaptada para fabricar el nuevo modelo, mientras que en paralelo comenzó a preparar a la red para su lanzamiento.
Con una edición especial que despedirá a la generación nacida en 2010 y la nueva ya en la recta final de su desarrollo, Volkswagen prepara el próximo capítulo de una historia que convirtió a Amarok en mucho más que una pick up. Las más de 800.000 unidades producidas en Pacheco, su perfil exportador y los hitos tecnológicos que introdujo en el segmento explican su lugar como uno de los grandes emblemas industriales de la marca en la región. La actual seguirá produciéndose y comercializándose hasta la llegada del nuevo modelo, prevista para el primer trimestre de 2027.
