A su pesar, el kirchnerismo volverá a necesitar a Daniel Scioli en el 2013. Más allá de las críticas presidenciales, el tránsito lento de los fondos nacionales a la provincia de Buenos Aires, los proyectos legislativos K que cuestionan las políticas del gobernador y los embates constantes de su vice, Gabriel Mariotto. Hoy por hoy, el sciolista Alberto Pérez tiene asegurado el puesto número dos de la lista de candidatos a diputados nacionales que encabezaría Alicia Kirchner el año próximo.

"Es probable que sea Alberto, aunque también podría ser un ministro o ministra del Gabinete", confirmó a WE un colaborador del mandatario bonaerense.

El peronismo no kirchnerista se ilusionó hace unos meses con la posibilidad de una ruptura entre Scioli y Cristina Kirchner, pero la idea de sumar al gobernador a un frente justicialista opositor se diluyó con las señales políticas que muestran que una vez más, jugarán juntos en los comicios del año que viene.

A principios del 2012, Scioli manifestó públicamente su deseo de ser presidente en el 2015 y el mundo K se le vino encima. "Se apuró", coinciden propios y extraños sobre las declaraciones del mandatario bonaerense.

Fue en junio que la Presidenta retó al gobernador por cadena nacional y le pidió que administre mejor los recursos de la provincia, a raíz de la crisis financiera que generó el anuncio del pago en cuotas del aguinaldo de medio año.

Mientras, en la Legislatura bonaerense, la senadora Cristina Fioramonti, esposa del ultra K, Carlos Kunkel, encabeza la embestida intermitente contra el gobernador. Votó a favor de un informe para que Scioli rinda cuentas sobre los gastos de publicidad del distrito y, también, junto a su bancada le pidió al gobernador que explique la relación del Estado provincial con la empresa Boldt, acusada por Amado Boudou de operar en su contra en el caso de la ex Ciccone.

Hoy las aguas están más calmas, aunque el sciolismo está alerta, sobre todo por estas horas en las que la Legislatura bonaerense comenzará a tratar el Presupuesto 2013, presentado por el gobernador la semana pasada. "Si está todo más tranquilo como prometieron vamos a saberlo pronto, porque por más que hayan cesado los ataques públicos, a la hora de votar va a quedar claro dónde está parado el kirchnerismo duro", adelantó un sciolista puro a WE, quien también remarcó que su jefe político está adentro del proyecto de la Casa Rosada.

Claro que todas las luces de advertencia se volvieron a encender esta semana cuando Mariotto propició la pesificación de los bonos bonaerenses en dólares, aunque ayer volvió sobre sus palabras y aseguró que no había dicho lo que de hecho dijo.

Y es que en realidad, las encuestas que conducen siempre a la asociación del oficialismo con Scioli en la provincia de Buenos Aires, también condicionan al gobernador bonaerense. Básicamente, porque los sondeos muestran que los habitantes del principal distrito de la Argentina también prefieren que el gobernador no saque los pies del plato K.

Así las cosas, el sciolismo duro asegura que el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, acompañaría a Alicia Kirchner en la boleta a legisladores nacionales. La ministra es portadora del apellido emblemático del proyecto, pero las encuestas no reflejan esa condición en intención de voto.

Con la inclusión de Pérez u otro ministro o ministra leal al gobernador, el kirchnerismo se asegura que Scioli juegue todas su fichas a la lista de la Casa Rosada.

Porque el mandatario bonaerense, se sabe, juega al fútbol con todos, y habla con todos, por lo que genera desconfianza en el núcleo duro kirchnerista que, además, y lo ha dicho abiertamente Mariotto, no lo reconoce como el sucesor de Cristina Kirchner luego del 2015, si es que finalmente los números del Frente para la Victoria y aliados no alcanzan para impulsar una reforma constitucional.

Después de los comicios del 2013, los caminos del sciolismo y el kirchnerismo se bifurcarían, salvo que la Presidenta sorprenda al universo político con su bendición al gobernador como candidato, una decisión que sería difícil de digerir para los habitantes más radicalizados del mundo K.

Después de las elecciones de octubre se sabrá si Scioli tiene un lugar en la línea de sucesión de Cristina, o si en realidad tanta amabilidad fue un amague, un abrazo de oso. z weEl 2015 como metal Más allá de la ofensiva contra el gobernador, el kirchnerismo volverá a necesitar de Scioli en 2013.

l Hoy, el sciolista Alberto Pérez tiene asegurado el puesto número dos de la lista de diputados que encabezaría Alicia Kirchner.

l Hace unos meses, el peronismo anti-K se ilusionó con la ruptura entre Scioli y la Presidenta, pero no ocurrió.

l Tras la elección 2013, se sabrá si Scioli tiene lugar en la línea sucesoria de CFK o queda todo en un amague.