El "gallego" es un rebelde pragmático. Nunca sintonizó con el matrimonio Kirchner, ni durante su anterior mandato (2003-2007), y tampoco ahora. Pero votó a Cristina en el 2007.

José Manuel De la Sota está convencido de que la estricta obediencia a la Casa Rosada que practican los demás gobernadores no lo va a acercar a su sueño de competir por la Presidencia de la Nación en 2015. Ve que hay un espacio vacío en el peronismo no kirchnerista, que hoy podría ocupar Daniel Scioli, pero conoce la volubilidad de la política argentina, de allí que haya decidido lanzarse en los tres años que restan hasta los comicios a la construcción de un liderazgo posible del PJ que viene.

El gobernador necesita demostrar que puede vencer, llegado el caso, al kirchnerismo duro.

"Las únicas veces que conseguí hechos positivos del gobierno nacional para Córdoba fue cuando me peleé, nunca por las buenas", reveló De la Sota en una entrevista con el diario Perfil, apenas terminado su mandato del 2007. Y esa misma actitud es la que repite ahora su gestión actual.

Se encolumnó detrás de Santa Fe, que presentó en el 2009 un reclamo judicial ante la Corte Suprema de Justicia para que la Anses le pague los 1307 millones de pesos que le debe a la Caja Jubilatoria provincial. De la Sota, acuciado por las finanzas cordobesas, hizo un planteo idéntico por una deuda que ronda los 1040 millones de pesos.

Pero el "gallego" dio un paso más allá en su rebelión contra la "opresión financiera" kirchnerista y el reparto de fondos discrecional que hace la Presidenta. Propuso una ley que fue aprobada por la Legislatura provincial y por la que Córdoba abandonó el pacto fiscal firmado en 1992, un acuerdo en el que las provincias se comprometieron a ceder el 15 por ciento de los fondos coparticipables, para sostener por entonces el sistema previsional privatizado. Hoy, ya estatizado, la situación es completamente diferente.

Siguiendo su máxima sobre los Kirchner, el gobernador le envió una carta a sus colegas gobernadores -tan apretados económicamente como él- para que lo imiten. Llamó a una rebelión fiscal que el gobierno nacional intenta desactivar para evitar un efecto contagio.

Los mandatarios provinciales, quejosos por lo bajo, rechazaron públicamente la convocatoria del córdobes. Pero ayer el gobernador correntino Ricardo Colombi (hasta ahora un radical K), cansado de llamar a Buenos Aires sin obtener respuestas, anunció que al igual que Santa Fe y Córdoba presentaría un reclamo ante la Corte Suprema por la suma total que le adeuda la Nación, y esto es por los fondos de la Anses y también regalías atrasadas de las represas Yaciretá y Salto Grande, que sumarían 1800 millones de pesos.

El "gallego" no está solo y lo celebra. El año pasado, ya había peleado con el kirchnerismo cordobés que, como sucedió en la provincia de Buenos Aires, quería imponerle a De la Sota el nombre de su vicegobernador.

El mandatario, fundador de la renovación del PJ en los 80, junto a Antonio Cafiero, no sólo se resistió, sino que eligió a Alicia Pregno, intendenta de Laboulaye, un enclave que resisitió la resolución 125 durante la pelea entre el Gobierno y el campo allá por 2008. Peleó y ganó las elecciones.

De la Sota sabe que para crecer necesita fondos disponibles y no un ajuste como el que está llevando adelante y volcó a los empleados estatales a protestar contra su gobierno en las calles de la provincia.

Y aunque los astros se alineen y su imagen de líder dentro del peronismo crezca, el cordobés tampoco tiene garantizado alcanzar su anhelo presidencial. Basta recordar la bendición explícita que le dio el en ese momento todopoderoso Eduardo Duhalde, cuando buscaba un candidato para vencer a Carlos Menem en 2003. De la Sota quiso, pero no generó entusiasmo en la sociedad, no crecía en las encuestas. Y esa apatía terminó en una movida por descarte: la consagración de un patagónico por entonces desconocido llamado Néstor Kirchner. z weCon la mira puesta en 2015* El cordobés nunca sintonizó con los Kirchner.

* Acuciado por las finanzas cordobesas, presentó un reclamo judicial contra la Nación por una deuda previsional.

* Y propuso una ley aprobada por la legislatura provincial por la que Córdoba abandonó el pacto fiscal de 1992. Llamó a sus colegas a que lo imiten.

* Está convencido de que la obediencia que practica el resto de los gobernadores a la Rosada lo aleja de su sueño presidencial para 2015

* Aspira a que su figura crezca dentro del PJ. Habrá que ver qué pasa en las encuestas.