La adopción de tecnologías de información y comunicación (TI) es una realidad para gran parte de las compañías brasileñas. Pero la aplicación de esos recursos en el desarrollo de innovaciones para los negocios, es aún modesta, especialmente entre las empresas pequeñas y medianas (PMEs). Los factores que explican ese contexto son claros: el costo y la calidad de la infraestructura tecnológica en el país.
La nueva edición del Informe de Economía de la Información divulgada el miércoles por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), señala que Brasil tiene la oferta de banda ancha móvil más cara del mundo. El estudio, que analizó más de 60 países, evaluó el uso de TICs dentro del sector privado en mercados desarrollados y economías emergentes.
De acuerdo con el trabajo, el paquete de banda ancha móvil en Brasil cuesta u$s 51,27. La tarifa es mucho más cara incluso comparada a las de países menos desarrollados. En Sri Lanka y en Vietnam, por ejemplo, las cifras son de u$s 4,34 y u$s 6,34, respectivamente.
Desde 2009, los precios de los paquetes de datos de telefonía celular en Brasil se redujeron 17%. Pero estamos lejos de un valor accesible, especialmente para los pequeños empresarios, dijo Carlos Afonso, miembro del Comité Gestor de Internet de Brasil (CGI), entidad responsable por la elaboración y divulgación del estudio en el país.
Al mismo tiempo, el alto costo no se traduce en una oferta de mejores servicios. Mientras en Brasil el promedio de velocidad disponible es de 1 Mbps, ese índice es de 7,2 Mbps en países como Kenia, Sri Lanka y Turquía. Las operadores insisten en la necesidad de cortar impuestos relativos al sector en Brasil, pero incluso sin esas tasas, el precio continuaría muy alto, dijo Afonso. Hoy, solo 5% de los usuarios adoptan planes de internet móvil. El servicio es solamente para los ricos, completó Juliano Cappi, también del CGI.
Como reflejo, Alexandre Barbosa, miembro del CGI, destacó que el uso de TCI de parte de las empresas brasileñas todavía se restringe en gran parte a aplicaciones básicas, como enviar y recibir mails. Por esa infraestructura precaria y cara, las compañías frenan inversiones en aplicaciones más innovadoras en internet, como la realización de transacciones electrónicas y la oferta de servicios on-line a sus consumidores, explicó.
El informe de la Unctad destacó los efectos de la utilización de TIC en el desempeño de las empresas de países en desarrollo. Las ganancias en términos de ventas fueron 3,4% más altas entre las compañías que invierten en tecnología. En otro aspecto, esas empresas registraron una rentabilidad 5,1% superior a las empresas que no apostaron en esa dirección.