El Banco Central (BC) de Brasil se reunió con todas las corredoras de cambio independientes la semana pasada para lanzar un nuevo sistema de fiscalización remoto, que buscará evitar fraudes y mejorar los controles en el mercado de cambio, principalmente en las transacciones de bajo valor cuyos trámites son simplificados.

A través de esas operaciones transita parte del dinero de los cambistas, contratos fraudulentos de exportaciones e importaciones y remesas ficticias. Un director de una correctora dijo que hay un “verdadero colador de dólares” fuera del radar del BC.

Capitaneado por el Departamento de Supervisión de Conducta del BC (Decom), el sistema bautizado Siscom reunirá informaciones captadas con las correctoras, que cruzará con los datos disponibles dentro de la autoridad monetaria. Según uno de los participantes de la reunión, la idea del BC es averiguar la adhesión a las prácticas de prevención al lavado de dinero. Con indicios de que hay crímenes, los casos se enviarán al Ministerio Público y la Policía Federal.

El BC indicó que mantuvo una reunión de rutina con el mercado. Pero Valor pudo saber que la institución está perfeccionando mecanismos de supervisión y que la implantación del Siscom generará ganancias substanciales para el trabajo de fiscalización. El BC invirtió mucho en tecnología para supervisar remotamente al mercado, con desarrollo de softwares y metodologías propias no solo en el cambio, sino en todo el sistema financiero.

Las correctoras recibieron los primeros formularios a llenar, que tendrán que devolver al BC en 30 días. Según los resultados, la correctora tendrá un tipo de clasificación, roja, amarilla y verde. El BC podrá devolver los formularios pidiendo correcciones e, incluso, colocar un equipo para averiguar en el lugar lo que sucede.

En la reunión con las correctoras el representante del BC se refirió a diversos casos de fraudes o actividades sospechosas captadas por la institución. Entre ellos, el uso de documento de personas muertas para operaciones de cambio y documentos vinculados a una sola dirección o a terrenos baldíos (el BC utilizó Google Maps para verificar los datos).