La balanza comercial de petróleo y derivados de Brasil en los cuatro primeros meses del año revirtió la tendencia de déficit registrada a lo largo de 2011.

Entre enero y abril del año pasado, Brasil compró más derivados y petróleo de los que vendió, lo que generó un saldo negativo de u$s 690 millones. Este año, en igual período, la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) registró superávit de u$s 240 millones.

En el segundo semestre de 2011, el déficit se intensificó, provocando un saldo negativo de u$s 2.300 millones en el año.

Sin embargo, las cifras favorables para las cuentas del sector en este inicio de año, reflejan más un escenario externo atractivo a la venta de petróleo curdo que una mejora en las condiciones de producción y refino del parque petrolero brasileño.

En el primer cuatrimestre del año, el precio promedio del barril de petróleo tipo Brent vendido por el país costó u$s 125,56, valor 15,5% superior al del mismo período del año pasado. Además, hubo un incremento en las ventas del producto, principalmente a China, Estados Unidos e India. En valor, los tres países generaron 21%, 89% y 330% más divisas, respectivamente, entre enero y abril que el año pasado.

En volumen, Brasil también vendió más: 14,5%, lo que significó 75 millones de barriles. Con mayor apetito en el mercado internacional, las exportaciones de petróleo bruto superaron las importaciones en u$s 2.900 millones en los primeros cuatro meses del año. Entre enero y abril de 2011, el saldo positivo fue de u$s 801 millones.

El resultado superó las expectativas del mercado, según el director del Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE), Adriano Pires. Esa reversión se da más por el factor precio, que es muy volátil. El propio balance de Petrobras, que registró un lucro de R$ 9.200 millones, fue más alto de lo esperado. Los números favorables se adjudican más a factores exógenos que a la producción interna, afirmó.

El otro lado de la balanza indica que, si los precios bajaran, la relación puede invertirse nuevamente. Las importaciones de nafta, en el primer cuatrimestre, pasaron de u$s 137 millones el año pasado a u$s 1.200 millones en 2012. El aumento del precio del petróleo afectó el resultado. Las importaciones de nafta, con más consumo entre los brasileños, crecieron 77% en volumen en el período.

Impulsadas por la nafta, las compras totales de derivados de petróleo excedieron las ventas en u$s 2.700 millones. Entre enero y abril del año pasado, el déficit fue de u$s 1.500 millones. Solamente en volumen, sin considerar el precio, las importaciones de derivados aumentaron 22%.

El incremento no sorprendió a José Augusto de Castro, vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB). El aumento de la venta de automóviles, aliada a que el etanol dejó de ser ventajoso, empujó el gran consumo de nafta, dijo