Sam Altman, CEO de OpenAI, reconoció que la inteligencia artificial ha tenido menos impacto del esperado sobre los empleos de nivel inicial. Lo dijo el 26 de mayo en una conferencia del Commonwealth Bank of Australia. “Me alegra haberme equivocado”, declaró.
La postura contrasta con sus propias advertencias previas. En 2025, Altman había pronosticado que la IA reemplazaría entre el 30% y el 40% de todas las tareas laborales en un futuro cercano.
¿Qué trabajos no puede eliminar la inteligencia artificial, según Sam Altman?
Altman afirmó que muchos empleos tienen un componente humano que la tecnología no puede replicar. Como ejemplo, mencionó que dejó de delegar la redacción de correos electrónicos a la IA y retomó esa tarea él mismo.
Su argumento es que los vínculos humanos tienen un valor que los modelos de lenguaje no sustituyen. Los empleos vinculados a la atención, la confianza y la relación interpersonal —salud, educación, consultoría— serían los más resistentes al reemplazo.
¿Cómo afecta este escenario a los trabajadores en Estados Unidos?
La preocupación tiene base concreta. Jerome Powell, entonces presidente de la Reserva Federal, advirtió en octubre pasado que muchas empresas ya pausaban contrataciones o realizaban despidos relacionados con la IA.
El giro de Altman sugiere que la transición será más gradual de lo previsto. Para los trabajadores que evalúan su futuro profesional, el mensaje es claro: las habilidades interpersonales y el trato directo con personas siguen siendo una ventaja competitiva real frente a la automatización.