Una disposición legal en California establece que adolescentes a partir de los 14 años pueden solicitar ante un juez su emancipación, lo que les permite quedar libres de la custodia y el control de sus padres o tutores antes de alcanzar la mayoría de edad.
Esta figura legal se conoce como emancipación, y significa que el joven puede asumir ciertos derechos y responsabilidades como si fuera adulto, aunque todavía no cumpla 18 años.
La medida, vigente bajo la ley estatal, abre un camino jurídico para que menores de edad que demuestren independencia real y capacidad de sostenerse por sí mismos puedan pedir a la corte una orden que los reconozca como “menores emancipados”, con efectos concretos en su vida cotidiana.
Qué es la emancipación y qué cambios implica para el adolescente
La emancipación es un proceso legal que libera al menor de la custodia y el control de sus padres o tutores legales. Un adolescente emancipado puede tomar decisiones que normalmente requerirían permiso parental, como elegir dónde vivir, solicitar un permiso de trabajo, mantener sus ingresos, inscribirse en la escuela sin consentimiento y firmar ciertos contratos por su propia cuenta.
Al mismo tiempo, la emancipación conlleva responsabilidades para el joven. Ya no contará con el deber de manutención por parte de los padres y será responsable de sus propias deudas y obligaciones legales.
Aunque obtiene varios derechos propios de adultos, sigue siendo menor de edad para ciertas leyes, como educación obligatoria, matrimonio, votación y consumo de alcohol.
Requisitos que exige la ley de California para emanciparse
Para que un juez otorgue una Declaración de Emancipación en California, el adolescente debe demostrar una serie de requisitos ante la corte:
- Tener al menos 14 años de edad.
- No vivir con sus padres, con el consentimiento de ellos para hacerlo.
- Poder manejar sus propios recursos financieros y pagar sus obligaciones.
- Contar con una forma legal de ingresos suficientes.
- Probar que la emancipación sería beneficiosa para su bienestar y desarrollo.
Estos criterios buscan que la emancipación sea un paso responsable y viable, y no simplemente una salida ante desacuerdos familiares.
Las responsabilidades de los jóvenes luego de emanciparse
Una vez emancipado, el joven adquiere derechos que antes estaban bajo control parental. Esto incluye la facultad de vivir independientemente, trabajar sin permiso y administrar sus propios ingresos. También puede inscribirse en el sistema educativo sin consentimiento de los padres.
Sin embargo, la emancipación no convierte al menor en adulto en todos los aspectos. El adolescente sigue estando bajo ciertas disposiciones de la ley de menores, como la obligación de continuar su educación hasta los 18 años, la edad mínima para votar o la restricción de consumo de alcohol hasta los 21 años.