El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos puso en marcha en diciembre 2025 una medida que actualmente rige a nivel federal, con el propósito de fortalecer los protocolos de seguridad nacional empleados en los aeropuertos.
La normativa se basa en la recopilación de datos biométricos de extranjeros al ingresar y salir del país, sin excepciones. Su finalidad es identificar e impedir el ingreso, por ejemplo, de individuos catalogados como criminales, terroristas o visitantes ilegales que hayan sido deportados con anterioridad, con el fin de mejorar los procedimientos de admisión.
Estados Unidos podrá quedarse por hasta 75 años con los datos biométricos de todas estas personas
Conforme a lo indicado por las autoridades en un comunicado oficial, se ha expendido la biometría facial y la tecnología avanzada para la verificación de identidad, con el objetivo de robustecer los protocolos de ingreso y egreso al país por vías aéreas, terrestres o marítimas.
El control se aplica de manera general a todos los extranjeros; si no se presentan inconvenientes, se trata de un paso adicional de los protocolos estándar al arribar o partir de Estados Unidos.
En este contexto, la participación de los ciudadanos estadounidenses es optativa. En el caso de participar, sus imágenes se eliminan en un plazo de 12 horas, mientras que, para los no ciudadanos, sus fotografías se mantendrán por un período de hasta 75 años, facilitando su identificación durante ese tiempo cada vez que deseen viajar.
Previamente había excepciones para ciertas personas, como diplomáticos o ciudadanos canadienses; sin embargo, a partir del 26 de diciembre, la normativa es aplicable a todos los no ciudadanos.
La finalidad de esta medida: qué dice Estados Unidos
El uso de la biometría facial proporciona una capa adicional de seguridad, permitiendo a la CBP identificar a criminales y terroristas ya conocidos o sospechosos; prevenir el fraude en visados y el empleo de documentos fraudulentos; detectar a individuos que permanecen más tiempo del permitido y a no ciudadanos presentes en Estados Unidos sin la adecuada admisión o libertad condicional; así como prevenir la reentrada ilegal de aquellos que han sido previamente deportados, indican las autoridades.
Por tanto, el sistema se enfoca en verificar de manera exhaustiva y previa la identidad del viajero, con el fin de imposibilitar su ingreso al país y adoptar las medidas pertinentes cuando su detención sea considerada como una amenaza a la seguridad nacional.