

En Pensilvania, el divorcio no se concede bajo una única vía legal. La legislación estatal establece distintos mecanismos para disolver el matrimonio y fija condiciones específicas para quienes buscan separarse sin atribuir una falta grave al otro cónyuge.
La disposición central sobre este punto se encuentra en la Sección 3301 del Título 23 del Código Consolidado de Pensilvania, una norma que regula tanto el divorcio sin culpa como el divorcio con culpa. A partir de ese artículo, la Justicia determina en qué supuestos puede dictarse la disolución del vínculo matrimonial.
Qué es el divorcio con culpa y qué establece la ley de Pensilvania
La 23 Pa. C.S. § 3301 establece las causales y condiciones bajo las cuales un matrimonio puede ser disuelto en Pensilvania. Dentro de ese mismo artículo, la ley diferencia entre el divorcio con culpa, previsto en el apartado 3301(a), y el divorcio sin culpa, contemplado en los incisos 3301(c) y 3301(d).
Esto significa que la legislación no obliga a todas las personas a invocar adulterio, abandono o maltrato para poder divorciarse. También reconoce la posibilidad de poner fin al matrimonio cuando la relación se encuentra definitivamente rota, siempre que se cumplan los requisitos procesales y temporales exigidos por el código estatal.

En el caso del divorcio sin culpa, la ley admite la disolución del matrimonio cuando ambas partes aceptan formalmente la ruptura o cuando la pareja ya atravesó un período mínimo de separación.
Estos son los 3 requisitos que exige la ley para divorciarse sin culpa
- Consentimiento mutuo.
- Ruptura irreparable del matrimonio.
- Separación de al menos un año.
Estos son los casos que contempla el divorcio con culpa en Pensilvania
- Abandono malicioso y voluntario.
- Adulterio.
- Trato cruel y bárbaro.
- Bigamia.
- Condena penal con prisión de dos años o más.
- Indignidades que hagan la vida matrimonial intolerable.
Qué establece la ley de Pensilvania sobre el divorcio sin culpa y el divorcio con culpa
La legislación vigente en Pensilvania mantiene un sistema mixto. Por un lado, permite el divorcio sin culpa cuando existe acuerdo entre los cónyuges o cuando ya se cumplió el tiempo mínimo de separación previsto por la ley.
Por otro, conserva la posibilidad de solicitar la disolución del matrimonio atribuyendo una conducta específica al otro integrante de la pareja.












