En esta noticia
El Código de Familia de Texas reconoce automáticamente como padre legal a un hombre en al menos cinco situaciones distintas, aunque no exista matrimonio con la madre ni una prueba de ADN. La norma aplica dentro del estado, incluso sin un vínculo biológico confirmado.
Se trata de la Ley Uniforme de Paternidad (Family Code, Capítulo 160), vigente en Texas desde 2001. La norma define cuándo un hombre asume, por ley, todos los derechos y deberes de un padre.
¿En qué casos la ley presume que un hombre es el padre?
La ley presume la paternidad en cinco escenarios. El más citado ocurre cuando el hombre convive con el niño durante sus primeros dos años de vida y lo presenta públicamente como su hijo, sin necesidad de otro trámite.
Los demás casos surgen del matrimonio con la madre, antes o después del nacimiento, o de un reconocimiento voluntario firmado ante la unidad de estadísticas vitales del estado. Estos son los escenarios contemplados por la ley:
- El hombre está casado con la madre y el niño nace durante el matrimonio.
- El matrimonio termina por muerte, divorcio o anulación, y el niño nace antes de los 301 días posteriores.
- La pareja se casó de buena fe antes del nacimiento, aunque el matrimonio resulte inválido.
- El hombre se casó con la madre después del nacimiento y asumió la paternidad por escrito o en el certificado de nacimiento.
- El hombre convivió con el niño durante sus primeros dos años y lo presentó como propio ante terceros.
¿Qué implica esta presunción de paternidad para el hombre?
Una vez que la ley presume la paternidad, el hombre adquiere automáticamente derechos y obligaciones legales sobre el niño, incluida la manutención. Esa presunción solo puede revertirse mediante una adjudicación judicial o una negación válida presentada ante la unidad de estadísticas vitales.
Quien busque impugnar la presunción debe iniciar el proceso dentro de los cuatro años posteriores al nacimiento del niño, salvo que un tribunal determine que existen circunstancias excepcionales. Pasado ese plazo, la paternidad presumida queda firme.