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En gran parte de América Latina, el bidet forma parte del baño desde hace décadas y muchas personas lo consideran un elemento básico de higiene.

Al viajar a Estados Unidos, miles de visitantes se sorprenden al descubrir que prácticamente no existe en los hogares y hoteles.

Aunque ambos modelos de higiene conviven en distintas partes del mundo, la elección de uno u otro responde a factores históricos, culturales y económicos.

¿Por qué el bidet es tan común en América Latina y casi inexistente en Estados Unidos?

La principal diferencia tiene un origen histórico y cultural. El bidet llegó a países como Argentina, Uruguay, Paraguay y parte de Brasil gracias a la influencia europea, especialmente francesa e italiana, durante los siglos XIX y XX.

Con el paso de los años, este artefacto pasó a formar parte de la construcción tradicional de los baños y terminó convirtiéndose en un elemento cotidiano para millones de personas.

En cambio, Estados Unidos siguió otro camino: allí, el papel higiénico se consolidó rápidamente como el método de higiene predominante y el bidet nunca logró incorporarse de forma masiva en las viviendas.

Las razones por las que Estados Unidos nunca adoptó el bidet

El bidet forma parte de la vida diaria en gran parte de América Latina.
El bidet forma parte de la vida diaria en gran parte de América Latina.Chatgpt

Diversos especialistas señalan que existen varios factores que explican esta diferencia:

  • La expansión del papel higiénico como solución práctica y económica desde comienzos del siglo XX.
  • El diseño de las viviendas, que históricamente no contempló un espacio adicional para instalar un bidet independiente.
  • Costos de instalación más elevados frente a otros accesorios del baño.
  • Hábitos culturales profundamente arraigados que hicieron innecesario incorporar un nuevo sistema de higiene.

Como consecuencia, para la mayoría de los estadounidenses el bidet sigue siendo un objeto poco habitual e incluso desconocido.

¿Está cambiando esta costumbre en Estados Unidos?

Aunque el bidet tradicional continúa siendo poco frecuente, en los últimos años comenzó a crecer el interés por los asientos electrónicos para inodoros con función de lavado.

Estos dispositivos, muy populares en países asiáticos como Japón, permiten incorporar funciones similares sin necesidad de modificar por completo el baño.

A su vez, durante la pandemia de COVID-19, cuando se registró una fuerte escasez de papel higiénico, las ventas de este tipo de accesorios aumentaron considerablemente.

Por qué el bidet sigue siendo parte de la identidad de muchos hogares latinoamericanos

Más allá de la tecnología disponible, el bidet continúa siendo un símbolo de la vida cotidiana en buena parte de América Latina.

Mientras millones de familias lo consideran un elemento indispensable para la higiene personal, en Estados Unidos continúa siendo una rareza que solo aparece en algunos hoteles, viviendas de lujo o casas de personas acostumbradas a este sistema.

Esta diferencia demuestra cómo las costumbres, la historia y la cultura pueden influir en algo tan cotidiano como la forma en que cada sociedad entiende la higiene personal.