En esta noticia

En un escenario de intensificación de las tensiones entre las principales potencias globales, la Ruta del Mar del Norte, un corredor marítimo que se extiende a lo largo de la costa del Ártico ruso desde Europa hasta el Pacífico, ha emergido como uno de los puntos más críticos de la geopolítica internacional.

Este desarrollo resalta la importancia estratégica de la región en el contexto actual, donde los intereses económicos y políticos se entrelazan de manera compleja.

China planea invadir a esta superpotencia y amenaza con dominar el mundo

En los últimos años, China ha mostrado un interés cada vez más agresivo por el Ártico, una región históricamente dominada por Rusia y las potencias del norte.

Su mirada apunta principalmente a la Ruta del Mar del Norte (NSR), el pasaje marítimo que recorre la costa ártica rusa y que se perfila como una alternativa al Canal de Suez para el comercio entre Asia y Europa.

Es que la ruta reduce en hasta 40% el tiempo de tránsito marítimo entre China y Europa, lo que representa miles de millones de dólares en ahorro logístico y combustible y contiene reservas inmensas de gas natural, petróleo, litio y tierras raras, todas materias primas esenciales para la industria china.

China puso el foco en un territorio dominado por una histórica superpotencia. Fuente: Archivo.Fuente: ShutterstockAlexander Ryabintsev

Crece el temor por una posible Tercera Guerra Mundial

En la actualidad, la Ruta del Mar del Norte pertenece, en los hechos y en la práctica, a Rusia. China, aunque avanza en su objetivo de convertirse en una potencia ártica, sigue siendo un invitado en territorio ruso.

Esa dinámica de control y necesidad mutua convierte a la Ruta del Mar del Norte en un escenario estratégico donde convergen alianza, competencia y riesgo, con implicancias que van mucho más allá del comercio. Es un tablero donde se juega el futuro equilibrio del poder mundial.