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En California, firmar el divorcio no siempre pone fin a todas las obligaciones económicas entre dos personas. La ley permite que un juez ordene que uno de los excónyuges siga pagando una manutención mensual al otro, incluso si no hubo hijos en común.
Este esquema se conoce como spousal support o manutención conyugal y está regulado por el Código de Familia de California en las secciones 4300 a 4360.
Ley: estas personas deben mantener financieramente a su excónyuge
En California, la manutención conyugal está regulada por varias disposiciones del California Family Code Sections 4300-4360. Dentro de ese marco, uno de los artículos más importantes es el Family Code § 4320, que establece los factores que debe analizar un juez antes de decidir si una persona debe mantener económicamente a su excónyuge.
La norma no exige que existan hijos para que se ordene este pago. Lo que evalúa la corte es si, después del divorcio, una de las dos personas quedó con una necesidad económica concreta y si la otra cuenta con capacidad suficiente para asistirla financieramente.

Esto puede ocurrir cuando durante el matrimonio una persona:
- Dejó en segundo plano su desarrollo laboral.
- Resignó ingresos o perdió oportunidades de crecimiento económico.
Por eso, la Justicia puede ordenar una ayuda económica aun después de firmada la disolución del matrimonio. La lógica de la ley en California es que el final legal del vínculo no siempre implica un equilibrio inmediato entre ambas partes.
Por qué motivos la Justicia obliga a mantener a un excónyuge
- Duración del matrimonio.
- Diferencia de ingresos entre ambas partes
- Capacidad económica de quien debe pagar.
- Dificultad del otro excónyuge para mantenerse por sí mismo.
- Edad y estado de salud de cada persona.
- Tiempo fuera del mercado laboral durante el matrimonio.
- Nivel de vida que ambos mantuvieron mientras estaban casados.
- Bienes, ahorros, deudas y patrimonio de cada parte.
- Impacto del matrimonio en la carrera profesional de uno de los excónyuges.
- Necesidad de que la persona beneficiada tenga tiempo para lograr independencia económica.
La manutención conyugal tampoco es necesariamente permanente. Puede modificarse o terminar si cambian de forma importante los ingresos, la salud, el empleo o las condiciones de vida de cualquiera de los dos excónyuges.











