Estados Unidos exige a sus ciudadanos un pasaporte vigente para salir del país o reingresar a él en vuelos internacionales. La ley migratoria federal prohíbe usar un documento vencido en los controles de los aeropuertos, tanto para partir hacia el exterior como para regresar al territorio estadounidense.
La restricción surge de la Sección 215 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), que declara ilegal que un ciudadano salga o entre a Estados Unidos sin pasaporte válido. La aplican directamente la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
¿A quién afecta el veto por pasaporte vencido en el aeropuerto?
La medida alcanza a todo ciudadano estadounidense que planee volar fuera del país o volver desde el exterior. Sin un pasaporte vigente, no se permite el embarque en vuelos internacionales bajo ninguna circunstancia.
La exigencia cambia según el tipo de viaje. Para vuelos dentro de Estados Unidos, la TSA acepta el pasaporte vencido hasta dos años después de su expiración, siempre que el pasajero presente otra identificación válida.
Requisitos según el tipo de viaje
- Vuelos domésticos: pasaporte vencido aceptado hasta 2 años, con otra identificación válida.
- Vuelos internacionales (salida o regreso): pasaporte vigente obligatorio, sin excepciones.
- Destinos con “regla de los 6 meses”: exigen que el pasaporte tenga al menos seis meses de validez restante, sin importar la fecha del viaje.
¿Qué deben hacer los pasajeros con el pasaporte vencido?
Quien intente viajar internacionalmente con el documento vencido puede quedar directamente sin abordar, tanto en el aeropuerto de salida como en la escala de regreso a Estados Unidos. Las aerolíneas verifican la vigencia antes del check-in.
El Departamento de Estado recomienda renovar el pasaporte entre seis y nueve meses antes de su vencimiento. Quienes estén fuera del país y necesiten un documento urgente deben contactar a la embajada o al consulado estadounidense más cercano.