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Las juntas de los azulejos suelen ser uno de los sectores donde más se acumulan jabón, grasa, humedad y suciedad, particularmente en el baño y en la cocina. Con el paso del tiempo, esa acumulación puede hacer que se pierda su color original y tengan un aspecto descuidado aunque el resto de las superficie esté limpia.

Por eso, uno de los trucos caseros más populares es rociar una mezcla de agua con bicarbonato de sodio sobre las juntas antes de refregarlas. La recomendación se basa en las propiedades ligeramente abrasivas y alcalinas del bicarbonato, que facilitan la limpieza sin dañar la cerámica.

Rociar agua con bicarbonato de sodio en las juntas de los azulejosChat GPT

Para qué sirve rociar agua con bicarbonato de sodio en las juntas de los azulejos

El bicarbonato de sodio es un compuesto ligeramente alcalino con una acción abrasiva suave, y cuando se aplica sobre las juntas ayuda a aflojar la suciedad adherida, eliminar restos de grasa y jabón, neutralizar olores y mejorar el aspecto de las juntas cuando tiene muchas manchas sin rayar los azulejos.

Este efecto se da porque se modifica el pH de la superficie y actúa como un abrasivo fino que permite remover suciedad fácilmente.

Cómo preparar la mezcla para rociar en las juntas de los azulejos

Para una limpieza básica y rápida se puede seguir el siguiente procedimiento:

  1. Mezclar 2 cucharadas de bicarbonato de sodio con 500 ml de agua tibia en un pulverizador
  2. Agitar bien antes de usar
  3. Rociar la mezcla sobre las juntas de los azulejos
  4. Dejar actuar entre 10 y 15 minutos
  5. Frotar un cepillo de cerdas suaves o un cepillo de dientes viejo
  6. Enjuagar con agua limpia y secar con un paño

Si las juntas acumulan mucha suciedad, puede prepararse una pasta más espesa. No obstante, este método tiene limitaciones cuando:

  • El moho está muy extendido
  • Hay hongos incrustados
  • Hay decoloración permanente
  • Hay deterioro del material

Por qué recomiendan rociar agua con bicarbonato de sodio en las juntas de los azulejos

Este método es recomendado porque resulta económico y fácil de conseguir. Además, es seguro para la mayoría de las superficies cerámicas si se usa de manera correcta.

Además, no desprende vapores fuertes como algunos limpiadores comerciales, puede utilizarse como parte de la limpieza de mantenimiento del hogar.