La relación entre Zelle y el IRS volvió a generar dudas de cara a la declaración de impuestos 2026, en un contexto en el que Estados Unidos ajusta las reglas de control sobre billeteras virtuales y aplicaciones de pago utilizadas por millones de contribuyentes.
Con nuevos umbrales, formularios y criterios de reporte en juego, el uso de estas plataformas se volvió un factor clave al momento de presentar la declaración ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS), especialmente para quienes reciben ingresos por ventas, servicios o trabajos independientes.
¿Cómo impacta Zelle en la declaración de impuestos ante el IRS en 2026?
El Gobierno confirmó que las obligaciones de reporte del IRS se concentran en las aplicaciones de pago que actúan como intermediarias comerciales y deben emitir el Formulario 1099-K cuando los ingresos superan determinados montos: u$s 600 a partir de 2026, salvo cambios legislativos.
En ese esquema, Zelle mantiene un tratamiento distinto debido a su funcionamiento basado en transferencias directas entre cuentas bancarias, lo que la deja fuera del sistema de emisión automática del 1099-K. N
o obstante, el IRS aclara que los ingresos cobrados por Zelle por actividades comerciales, trabajos o servicios siguen siendo imponibles y deben declararse igualmente.
¿Qué ocurre con otras billeteras virtuales y cuáles sí informan al IRS?
A diferencia de Zelle, otras aplicaciones populares sí están alcanzadas por el reporte automático cuando se superan los umbrales establecidos, lo que implica el envío del 1099-K tanto al contribuyente como al IRS. Esto incluye pagos vinculados a ventas de productos, servicios, trabajos freelance o actividades secundarias.
- Venmo y PayPal: reportan ingresos comerciales y emiten 1099-K según el umbral federal o el más bajo vigente en algunos estados.
- Cash App: informa al IRS las cuentas comerciales que superan los montos fijados; las cuentas personales quedan fuera salvo excepciones.
- Pagos personales: transferencias entre familiares o amigos, regalos y reembolsos no se consideran ingresos imponibles.
En todos los casos, el organismo fiscal recomienda diferenciar pagos personales de comerciales y llevar registros claros, ya que la obligación de declarar no depende solo de recibir un formulario, sino del origen real del dinero.