Durante los primeros meses del 2026 distintos portales inmobiliarios registraron un preocupante aumento de precios respecto a los alquileres de pisos familiares en las zonas más solicitadas de Nueva York.
Esto sucede porque hay una cantidad muy limitada de departamentos disponibles para familias numerosas y cada vez son más los grupos familiares que buscan establecerse más cerca de las escuelas o los servicios.
Se disparan los alquileres: los barrios más caros para alquilar en Nueva York
Según el portal inmobiliario Realtor.com, barrios como Park Slope y el Upper West Side en Manhattan registraron subas de hasta el 40% en los alquileres en comparación con 2025. En zonas como Forest Hills, en Queens, y Riverdale, en el Bronx, los aumentos también fueron significativos, con incrementos cercanos al 35%.
En este contexto de alta demanda y baja oferta, agentes inmobiliarios señalaron a medios locales que muchas familias llegan a ofrecer una propuesta por encima del precio inicial con tal de asegurar una vivienda, ante el temor de quedarse sin opciones disponibles.
Miles de personas podrían quedar en la calle por falta de pago: los factores que influyen en estos aumentos
La recuperación del empleo y el renovado atractivo de los barrios céntricos impulsaron una fuerte reactivación del mercado tras la pandemia. A esto se suma la escasez de departamentos grandes, lo que dificulta aún más que las familias encuentren opciones disponibles.
Según Realtor.com, las unidades más demandadas se alquilan en menos de una semana, sin importar el precio. En paralelo, la suba de las tasas de interés frenó la compra de viviendas, lo que empuja a más personas hacia el alquiler y aumenta todavía más la presión sobre los precios.
¿Qué van a hacer las familias?: la respuesta al aumento de los alquileres
El aumento de los alquileres en Nueva York ya obliga a muchas familias a cambiar su forma de vivir. Cada vez más personas se mudan a zonas más baratas de Brooklyn o Queens, reducen el tamaño de sus viviendas o comparten departamento para poder afrontar los costos.
El impacto económico es fuerte: muchas familias destinan más del 30% de sus ingresos al alquiler, y para vivir en Manhattan se necesitan cerca de USD 163.000 al año. Esto está dejando afuera a la clase media y a jóvenes profesionales, que pierden acceso al mercado.
Según especialistas, no se espera una baja en el corto plazo. La brecha entre salarios y alquiler sigue creciendo y la presión sobre los inquilinos se mantiene.