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La Administración del Seguro Social (SSA) confirmó que en 2026 se aplicará un nuevo esquema de impuestos sobre los ingresos, lo que impactará directamente en jubilados y trabajadores con salarios más altos.
Según las reglas vigentes, quienes superen un determinado umbral deberán pagar contribuciones adicionales, mientras que otros quedarán liberados de seguir aportando.
Este cambio forma parte de los ajustes anuales del sistema y redefine quiénes pagarán más impuestos del Seguro Social y quiénes dejarán de hacerlo una vez alcanzado el límite establecido por el Gobierno.
¿Quiénes deberán pagar impuestos extra del Seguro Social en 2026?
Los jubilados que continúan trabajando y todos los contribuyentes con ingresos laborales estarán alcanzados por el impuesto del Seguro Social solo hasta un tope anual definido para 2026. Esto implica que quienes no alcancen ese umbral seguirán pagando normalmente durante todo el año.
En cambio, quienes superen ese nivel de ingresos verán un cambio clave en su carga fiscal:
- Pagan impuestos del Seguro Social únicamente hasta el límite anual
- Los ingresos por encima de ese monto ya no están sujetos a este impuesto
- Si tienen múltiples empleadores, podrían pagar de más y luego reclamar un reembolso al IRS
Clave del cambio
Para 2026, el límite de ingresos imponibles fue fijado en u$s 184,500, un valor que se ajusta cada año en función del crecimiento salarial promedio y que define hasta dónde se aplican estos aportes.
¿Quiénes no deben pagar más impuestos del Seguro Social y por qué?
A partir de 2026, los jubilados y trabajadores que superen el umbral de u$s 184,500 dejarán de pagar el impuesto del Seguro Social sobre cualquier ingreso adicional. Este mecanismo funciona como un tope anual que limita la carga impositiva sobre salarios altos.
Sin embargo, hay una excepción importante que se mantiene vigente:
- El impuesto de Medicare no tiene límite
- Todos los ingresos siguen sujetos a ese tributo, sin importar el monto
Este esquema genera una situación particular: quienes tienen ingresos más altos dejan de pagar el impuesto del Seguro Social antes que el resto, mientras que quienes ganan menos continúan aportando durante todo el año.