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Diversas disposiciones estatales en Estados Unidos mantienen flexibilidades sobre la aplicación de las leyes de alquiler en algunos estados. En esos territorios, las normas vigentes impiden establecer topes generales al precio de la renta y dejan a los propietarios con mayor libertad para fijar aumentos al renovar o firmar nuevos contratos.

Este escenario no se aplica en todo el país, pero sí en varias jurisdicciones donde la regulación estatal bloquea el control local de alquileres. Como resultado, millones de inquilinos quedan sujetos a mercados más liberados, mientras que los dueños conservan un margen mucho más amplio para definir el valor mensual de sus viviendas.

Qué significa que no haya regulación de aumentos de alquiler

La falta de control de rentas no significa que el propietario pueda modificar el precio en cualquier momento sin respetar el contrato. Lo que implica es que no existe una ley general que fije un porcentaje máximo de aumento al momento de renovar el alquiler o de celebrar un nuevo acuerdo.

En estos estados, además, las ciudades y municipios tampoco pueden imponer sus propios límites, porque la ley estatal les quita esa facultad. Ese punto es el que explica por qué algunos mercados de alquiler en Estados Unidos funcionan con mucha menos intervención pública que otros.

Varios estados de Estados Unidos no cuentan con regulaciones en los precios de alquiler. Fuente: Archivo.

Todos los estados que no tienen regulaciones de alquiler

  • Texas, Código Texas Local Government Code § 214.902, plantea que los municipios y gobiernos locales no pueden imponer control general sobre los alquileres, salvo en situaciones excepcionales vinculadas a desastres o emergencias.
  • Arizona, Código A.R.S. § 33-1329, plantea que el control de alquileres en viviendas residenciales privadas es una cuestión reservada al estado y que las ciudades no tienen facultad para fijar topes al valor de la renta.
  • Washington, Código RCW § 35.21.830, plantea que la regulación del monto del alquiler es una cuestión estatal y prohíbe a ciudades y pueblos establecer controles sobre la renta en viviendas residenciales privadas.
  • Michigan, Código MCL § 123.411, plantea que los gobiernos locales no pueden aprobar ni mantener ordenanzas que controlen el valor del alquiler en propiedades residenciales privadas.
  • Massachusetts, Código Massachusetts General Laws, Chapter 40P, plantea que sigue vigente la Ley de Prohibición del Control de Alquileres y bloquea la imposición de topes generales sobre la renta.

Qué cambia para inquilinos y propietarios

La ausencia de topes generales permite que los propietarios ajusten el valor del alquiler según la demanda, la inflación y el precio de mercado de cada zona. En los hechos, esto amplía la libertad contractual y reduce el margen de intervención del Estado sobre el valor final de la vivienda.

Para los inquilinos, en cambio, este tipo de legislación puede traducirse en aumentos más altos al momento de renovar y en una menor previsibilidad sobre el costo de seguir viviendo en la misma propiedad. Por eso, incluso en estados sin control de rentas, sigue siendo fundamental revisar el contrato firmado y las condiciones legales que aún siguen vigentes.