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La prohibición permanente del impuesto a la herencia en Texas quedó ratificada tras la aprobación de una enmienda constitucional por voto popular.

La medida impide que futuras sesiones legislativas estatales creen o apliquen tributos sobre herencias, sucesiones o transferencias de bienes por causa de fallecimiento, un punto clave para familias y patrimonios en el estado.

Con esta decisión, Texas consolida su esquema fiscal sin impuesto estatal a la herencia y brinda previsibilidad jurídica a residentes, herederos y especialistas en planificación sucesoria. El cambio busca cerrar de forma definitiva cualquier intento de gravar económicamente las transferencias tras una muerte.

¿Qué cambia con la nueva ley de sucesiones en Texas?

La enmienda constitucional prohíbe a la Legislatura de Texas imponer impuestos sobre los bienes de una persona fallecida o sobre la transferencia de una herencia. El alcance incluye herencias, legados, sucesiones y donaciones vinculadas al fallecimiento.

Alcance práctico de la prohibición

  • No se podrá crear ningún impuesto estatal a la herencia o a la sucesión en el futuro.
  • La prohibición aplica a transferencias realizadas por personas, familias, patrimonios o fideicomisos.
  • La restricción queda incorporada a la Constitución estatal, no solo a una ley común.
El alcance incluye herencias, legados, sucesiones y donaciones vinculadas al fallecimiento.

¿A quién beneficia la prohibición del impuesto a la herencia?

El impacto es directo para familias residentes en Texas, herederos y propietarios de bienes que planifican la transmisión de su patrimonio. También favorece a negocios familiares y a quienes buscan previsibilidad fiscal a largo plazo.

Desde un enfoque de servicio, la medida no crea nuevos trámites ni impuestos y tampoco modifica las obligaciones federales existentes. Su efecto principal es garantizar que Texas no podrá cobrar este tipo de gravámenes a nivel estatal, incluso si el debate reaparece en el futuro.