Durante mucho tiempo, las adicciones fueron un problema muy difícil de resolver, ya que se trataban de consumos problemáticos sumamente complicados de romper. Por ello, un grupo de científicos de Gran Bretaña, Estados Unidos y Suecia encontraron un nuevo fármaco natural con el potencial de luchar contra el consumo de cocaína.
Se trata de un derivado de hongos que habría logrado que los sujetos de prueba logren estar sin consumir esta sustancia durante 180 días después de que termine el tratamiento.
Todo lo que sabemos de las adicciones está a punto de cambiar: ¿Cómo funciona este nuevo tratamiento?
Un nuevo ensayo clínico que publicó la revista científica JAMA Network Open reveló un gran avance en materia de adicciones. Por primera vez, un tratamiento experimental que se basa en el uso de Psilocibina arrojó resultados positivos para el trastorno por consumo de cocaína.
El estudio, realizado por especialistas de la Universidad de Alabama en Birmingham, el Instituto Karoliska y la Universidad Johns Hopkins, incluyó a 40 adultos con este tipo de problema que participaron de sesiones de psicoterapia al tiempo que recibían una dosis única de psilocibina o placebo.
Seis meses después de finalizado el tratamiento, el 30% de quienes recibieron este compuesto psicodélico habían dejado por completo el consumo de cocaína, mientras que el grupo que consumió placebos no registró ningún caso de abstinencia total. Quienes continuaron con esta práctica, redujeron la frecuencia de consumo.
El consumo problemático de la cocaína: los efectos que este avance quiere provocar
El objetivo principal del tratamiento es modificar los patrones de conducta y reducir la compulsión que se asocia al consumo de cocaína.
La psilocibina actúa sobre circuitos cerebrales vinculados a la recompensa, el comportamiento compulsivo y la regulación emocional, áreas severamente afectadas por las adicciones más severas.
En la actualidad, no existe medicamento aprobado que haya demostrado una eficacia real y contundente contra este trastorno, por lo que este aún se encuentra en un estado preliminar que deberá ser replicado en estudios más amplios antes de poder ser un tratamiento aprobado.
Según se señala en el artículo de la revista, este compuesto ya había mostrado resultados favorables en personas con consumo problemático de alcohol, tabaco e incluso en casos de depresión.