Los shots de jengibre se popularizaron como una alterativa natural para incorporar antioxidantes y otros nutrientes a la alimentación cotidiana. Al combinarse con frutas como naranja, limón o manzana, también aportan vitamina C y otros compuestos que promueven el bienestar general del organismo.
Aunque no reemplazan el cuidado adicional de la piel, el jengibre contiene compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que benefician a la salud general, y por ende, a la de la piel.
¿Cómo pueden ayudar los shots de jengibre al aspecto de la piel?
Los beneficios de estos shots no dependen solamente del jengibre, sino que varían según qué preparación se realice. Las recetas con naranja, limón, zanahoria o manzana aportan vitaminas y compuestos antioxidantes que influyen en el aspecto joven y luminoso de la piel.
La vitamina C participa en la síntesis de colágeno, una proteína fundamental para la estructura firmeza y resistencia de la piel, también interviene en la protección antioxidante frente al daño causado por los radicales libres.
El jengibre contiene componentes bioactivos como los gingeroles y shogaoles, caracterizados por su capacidad antioxidante y antiinflamatoria. Ayudan al organismo a responder frente al estrés oxidativo y a ciertos procesos inflamatorios.
¿Cómo preparar los shots de jengibre y qué opciones hay?
Para preparar un shot de jengibre se necesita un trozo pequeño de esta raíz, de aproximadamente dos o tres centímetros, el jugo de una naranja o medio limón y entre 50 y 100 mililitros de agua. Primero, hay que lavar bien el jengibre y pelarlo con una cuchara o un cuchillo. Luego, se corta en rodajas pequeñas para facilitar el procesamiento.
Todos los ingredientes se colocan en una licuadora y se procesan durante uno o dos minutos, hasta obtener una bebida uniforme. La preparación puede pasarse por un colador fino para retirar la pulpa y las fibras, aunque también es posible consumirla sin colar. La cantidad obtenida puede dividirse en porciones pequeñas de entre 30 y 60 mililitros.
Entre las combinaciones que pueden prepararse se encuentran:
- Jengibre y naranja: procesar un trozo pequeño de jengibre con el jugo de una naranja y medio vaso de agua.
- Jengibre, limón y manzana: licuar el jengibre con el jugo de medio limón, media manzana cortada y un poco de agua.
- Jengibre, zanahoria y naranja: combinar una zanahoria pequeña, una naranja exprimida, jengibre fresco y agua.
- Jengibre, pepino y limón: licuar un trozo de jengibre con medio pepino, jugo de limón y agua.
Se recomienda consumirlos recién preparados o conservarlos en un recipiente hermético dentro de la heladera durante un máximo de uno o dos días. Antes de beberlos, hay que agitarlos porque los ingredientes pueden separarse.