El gobierno informó un aumento general del 7% en los precios de los combustibles, que comenzará a regir desde el 1º de abril, y anunció la modificación de la metodología de revisión de precios: de bimensual a mensual, “para acompasar la realidad internacional”, según la ministra de Industria, Fernanda Cardona.
Con la medida, la Nafta Súper pasará a costar $82,27 (un incremento de $5,39) y el gasoil 50S $50,63 (suba de $3,31). El Gobierno justificó el cambio por el brusco aumento del precio del petróleo en el mercado internacional durante marzo.
“Si tuviéramos que trasladar hoy el precio de paridad de importación a los precios de venta al público, la nafta debería ajustarse en torno a 35% y el gasoil 60%”, explicó Cardona, aunque aclaró que la metodología vigente —que fija una franja con techo y piso del 7%— permite atenuar el impacto sobre los consumidores.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, sostuvo que el salto en los precios del crudo —que desde febrero pasó de 70 a más de 100 dólares— constituye “un evento” sin precedentes desde los años 90 y que, sin la regla aplicada por Uruguay, los aumentos hubieran sido mucho mayores. En la región, afirmó, los aumentos fueron más fuertes aún: entre 20% y 40% en países vecinos.
Como parte de la estrategia de mitigación, el Gobierno definió medidas focalizadas en actividades productivas fuertemente expuestas al gasoil y afectadas por el déficit hídrico. Entre ellas figura un instrumento de crédito blando para productores de cereales, oleaginosas, legumbres, arroz y cultivos de invierno de la lechería, con montos de hasta USD 30.000 y subsidio de hasta 50% de la tasa de interés.
Además se amplían beneficios del SIGA Agro con una comisión reducida del 0,6% para los sectores definidos y se exonerará la comisión para beneficiarios que tomen crédito con BROU. También se prevé extender en 12 meses el plazo para el saldo de la financiación de cultivos de verano y la devolución del IVA al gasoil a contribuyentes de IMEBA.
Oddone estimó que el costo fiscal de la estrategia mitigadora podría ubicarse “del orden de unos 30 millones de dólares”, aunque calificó la cifra como una estimación preliminar. El Gobierno adelantó que mantendrá las medidas mientras dure el escenario internacional de “excepcionalidad”.
Para evitar desabastecimientos y controlar la demanda, Cardona solicitó a la Ursea monitoreo especial del consumo y subrayó que, pese al aumento, Uruguay quedará más barato en gasoil que Argentina y Brasil. El stock actual de Ancap permitiría margen hasta julio o agosto.
El Ejecutivo anunció además apuntalar las condiciones financieras de Ancap ante la compleja gestión de compras en un mercado volátil. Por ahora, aseguraron, el incremento no se trasladará al precio del boleto urbano, aunque se seguirá evaluando la evolución de los costos.