El Instituto Uruguay XXI informó que las exportaciones totales —incluidas las de zonas francas— sumaron US$995 millones en enero, con la carne vacuna y la celulosa como motores del crecimiento. Sin embargo, la evolución por destinos y ramas muestra tensiones: China y Brasil recortaron compras, mientras la Unión Europea amplió su demanda.
Las ventas externas uruguayas iniciaron el año con un desempeño mixto. La carne vacuna lideró las colocaciones con US$ 218 millones, un aumento interanual del 8%, y la celulosa mantuvo un fuerte dinamismo con US$ 186 millones, marcando un crecimiento del 36% respecto a enero del año anterior. En contraste, los productos lácteos, que ocuparon el tercer puesto con US$ 69 millones, cayeron un 10% interanual.
Por destinos, la Unión Europea se consolidó como el principal receptor de exportaciones uruguayas en enero, con US$ 164 millones (+29% interanual). La celulosa fue el principal producto enviado al bloque, con US$ 82 millones; también destacaron los envíos de arroz, madera y sus manufacturas, margarina y aceites. Este mayor interés europeo apunta a una diversificación de mercados favorable para bienes de mayor valor agregado y celulósicos.
China, socio clave tradicional, registró exportaciones por US$ 150 millones, con una ligera baja del 3% interanual. La carne vacuna fue el producto más relevante hacia ese mercado (US$ 58 millones), seguido por subproductos cárnicos, lana y tejidos y madera. La estabilización o ligera retracción en China obliga a vigilar la demanda de comodities y cortes cárnicos específicos.
Brasil ocupó el tercer lugar con US$ 146 millones, pero mostró una caída significativa de 15% interanual. El retroceso se explica, según Uruguay XXI, por menores embarques de productos lácteos y plásticos, sectores sensibles a la coyuntura económica y la competitividad regional. La dependencia comercial con el vecino regional exponen a Uruguay a ciclos de demanda brasileña y cambios en aranceles y logística.
El saldo acumulado —casi US$1.000 millones en un mes— refleja la vigencia de la pauta exportadora uruguaya basada en commodities agrícolas e industriales con cadenas de valor consolidadas.