El Ministerio de Salud Pública (MSP) inició esta semana la preparación de un plan de contingencia del sector salud ante los pronósticos que señalan la incidencia del fenómeno de El Niño en distintas zonas del país desde este mes. La iniciativa busca fortalecer la capacidad de respuesta y garantizar la continuidad de la atención sanitaria ante posibles emergencias.
El miércoles 2 se realizó la primera actividad preparatoria del ámbito sanitario, organizada por el MSP en coordinación con el Ministerio de Ambiente, el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La reunión tuvo lugar en el marco de la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos, el principal espacio del Poder Ejecutivo para definir políticas públicas en reducción de riesgos y atención de desastres.
“Estamos conformando un comité operativo en el MSP. Para el sector salud, es un desafío no solo responder a la emergencia, sino asegurar que el sistema siga funcionando ante ella”, afirmó la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, acompañada por el subsecretario Leonel Briozzo.
Riesgos para la infraestructura
Durante el encuentro, la ministra y los especialistas advirtieron que un evento hidrometeorológico extremo puede afectar componentes esenciales del sistema sanitario: la infraestructura de los centros de salud, los accesos viales, el suministro de agua y energía, las comunicaciones, la cadena de frío y la disponibilidad de medicamentos e insumos. Además, estas situaciones suelen generar un aumento en la demanda de servicios sanitarios.
Según un documento orientador elaborado por el MSP, las prioridades de preparación del sector incluyen la vigilancia epidemiológica, la comunicación de riesgos, la coordinación interinstitucional, la protección de personas vulnerables, la logística y la preparación de establecimientos resilientes.
Coordinación territorial
El subsecretario Leonel Briozzo subrayó la necesidad de conocer y mapear los recursos disponibles en todo el territorio —tanto del sistema público como de sanidad policial, militar y el sector privado— para garantizar una respuesta articulada. En ese marco, el MSP trabajará con prestadores de salud para revisar y ajustar sus planes de contingencia, con el objetivo de asegurar la continuidad de la atención aún en situaciones adversas.
La actividad contó también con la participación del asesor de la OPS, Fidel Cuéllar, y de Ernesto Marchesoni, representante de Inumet, quienes sumaron insumos técnicos sobre la evolución prevista del fenómeno y sus posibles impactos en la salud pública.
Próximos pasos
El MSP avanzará en la conformación formal del comité operativo, la revisión de planes de cada institución de salud y en el fortalecimiento de la comunicación de riesgo hacia la población. Las autoridades insistieron en la importancia de la coordinación intersectorial para mitigar impactos y asegurar atención oportuna, especialmente para sectores más vulnerables y para personas que pudieran quedar desplazadas por eventos extremos.
Las autoridades recomendaron permanecer atentas a las alertas oficiales y a las indicaciones de las instituciones competentes a medida que evolucione la situación meteorológica.