El Directorio de Obras Sanitarias del Estado (OSE) aprobó las modificaciones al contrato del Proyecto Neptuno con el consorcio Aguas de Montevideo, confirmó Alejandro Ruibal, representante del consorcio.

Se trata del “mismo proyecto Neptuno, con modificaciones”: una planta potabilizadora con capacidad para 200.000 metros cúbicos por día que se construirá en una ubicación distinta a la originalmente proyectada, junto con la cañería necesaria para transportar el agua hasta Montevideo y la zona de Ciudad de la Costa.

Ruibal destacó que, aunque el proyecto es “un poco menor al anterior”, mantiene su objetivo central de entregar agua potable de alta calidad en una coyuntura crítica para OSE. Según el empresario, la nueva planta incorpora tecnología de tratamiento que elevará significativamente la calidad del agua respecto del tratamiento actual en la cuenca del río Santa Lucía. La modificación, aclaró, no está relacionada con la cuestión de Casupá, que OSE aborda por separado.

Las tareas de instalación en el lugar comenzarán en mayo y, tras completar los permisos ambientales, se prevé iniciar las obras de planta y cañería a mediados de año. La duración estimada del proyecto es de aproximadamente 36 meses, con entregas por etapas a medida que avanza la construcción. El plan incluye además la construcción de la séptima línea de bombeo, considerada crítica para el abastecimiento.

El proyecto, surgido de una iniciativa privada presentada hace seis años para potabilizar el agua suministrada por OSE, fue renegociado con el gobierno actual: Ruibal admitió concesiones en el monto, y estimó que el costo total rondará los 200 millones de dólares —unos dos tercios del presupuesto inicial de 300 millones—, con posibles variaciones. En cuanto al empleo, la obra demandará alrededor de 500 puestos durante la construcción y mantendrá unos 50 empleos en operación.

Si se concretan los plazos y permisos, la iniciativa promete aliviar los desafíos operativos de OSE, concentrándose especialmente en la mejora de la calidad del suministro más que en un aumento inmediato de volumen, mientras las autoridades siguen evaluando otras medidas para garantizar la disponibilidad de agua.