Mientras el Banco Mundial baja sus perspectivas de crecimiento global del 3.9% al 3.3% (6% los emergentes, 2.4% los ricos) sugiriendo que podría repetirse el 2008, Johan Norberg, del Cato Institute, dice que en 2003, pasado el estallido de la burbuja punto.com y los ataques a las Gemelas, parecía que EE.UU. entraría en recesión y entonces Paul Krugman le pidió a Alan Greenspan crear una burbuja inmobiliaria para reemplazar la burbuja del Nasdaq, consejo que tomó recortando las tasas a niveles históricos. En Gran Bretaña, las de base se redujeron 50% entre 2000 y 2003. Con crédito tan barato, los precios inmobiliarios se dispararon, a lo que hay que sumarle los gigantescos déficits y el consumo financiado a gran escala.
Hoy, los gobiernos repiten los errores: tasas históricamente bajas, gigantescos déficits y consumo masivo financiado con crédito, aunque utilizando medios novedosos, para crear dinero, como rescates a bancos y paquetes de estímulo. Mientras hablan de austeridad, planean pasar el 2011 endeudándose a lo grande. Los Estados ricos, según el FMI, aumentaron su deuda casi 50% en los últimos tres años. Para David Cameron, cada recién nacido británico debe 17.000 libras en deuda pública, carga que superaría las 21.000 en cuatro años a pesar de los recortes del gasto durante su gobierno. La crisis estalló porque los hogares consumieron demasiado, transfiriendo sus deudas a los bancos que a su vez las endosaron al Estado que, como en Grecia e Irlanda, empieza a tener problemas para saldarlas, transfiriéndolas a la Unión Europea (UE) que nadie sabe a quién las trasladará. Según Ignacio de la Torre, del Instituto de Empresa, el banco más apalancado del mundo es el Central Europeo, cuya ratio capital/deuda es inferior a 1/186, y el más endeudado de EE.UU., con una ratio de 1/64, es la Fed.
Los mercados están prestando a España, Italia, Bélgica y Francia creyendo que tienen garantía de la UE, pero si empiezan las moras o los mercados sospechan que el Fondo de Estabilidad Financiera no tiene ni la mitad de lo necesario para rescatar a España, los inversionistas desaparecerán. Entre mayo y junio, Portugal necesitará u$s 10.000 M de los mercados, y España más de u$s 15.000 M aún si no tiene déficit este año. Washington supone que podrá seguir pidiendo prestado gracias a que el dólar es moneda de reserva global, pero si continúa imprimiendo, esto podría cambiar. Recordemos que EE.UU. tiene que renovar casi la mitad de su deuda cada año y, durante los últimos seis meses, el Tesoro pagó 3.5% de interés sobre sus bonos a 10 años, un punto más de lo que pagaba. Si el costo de financiero sigue subiendo, el déficit de EE.UU. se complicará. Muchos ven la salvación en los emergentes, pero India y Brasil se están financiado con capital golondrina externo, el mismo que había ido a bienes raíces, y China, donde los precios de los inmuebles en algunas ciudades se duplicaron en dos años, tuvo su propio estímulo, imprimiendo yuanes al punto que hoy la oferta de dinero supera a la de EE.UU., aún cuando su economía es la tercera parte. En agosto, la empresa más importante de energía en China reportó que 65,4 millones de residencias no consumieron electricidad porque están vacías, lo que demuestra que en el aumento de los precios hay mucha especulación.