El grupo Albanesi, uno de los mayores generadores eléctricos del país, ya tiene su día “Día D”: entre el martes y el jueves de la semana próxima, en un hotel del Microcentro, realizará las asambleas con los tenedores de obligaciones negociables que, todavía, no adhirieron a su propuesta de reestructuración.
La aprobación de estos acreedores es el último paso que necesita dar el holding de la familia Loson para terminar de refinanciar un pasivo que ronda los u$s 1500 millones.
Generación Mediterránea (Gemsa) es la holding en la que el grupo nucleó a su negocio de generación eléctrica. En la Argentina, es dueño de las centrales Maranzana (Córdoba), Independencia (Tucumán), Riojana (La Rioja), Frías (Santiago del Estero), Ezeiza, Solalban (Buenos Aires), Timbúes, Arroyo Seco (Santa Fe), Roca (Río Negro) y Talara (Perú). En conjunto, le dan una capacidad de 1858 mega-watts (Mw).
En 2024, finalizó un proceso de inversión de u$s 600 millones, iniciado en 2019, y que incluyó la ampliación de Ezeiza y Maranzana, y la construcción de Arroyo Seco, que es una planta de cogeneración. Con esos proyectos, el grupo duplicó su potencial.
Sin embargo, la suspensión de pagos durante cinco meses de Cammesa, la empresa mixta que administra el mercado mayorista eléctrico, y la posterior quita que hizo en esa deuda durante el mandato de Alberto Fernández, forzó a Gemsa a refinanciar los pasivos que había contraído para su plan de inversiones.
Ya con el gobierno de Javier Milei, la gestión inicial de la deuda que tenía Cammesa con las empresas -después de dos meses de negociación, canceló $ 600.000 millones con un bono que cotizaba al 50%- provocó, en el caso particular de Albanesi, una crisis de liquidez -no de insolvencia- por la cual el grupo incumplió en junio de 2025 un el pago parcial de una ON por u$s 220 millones, sobre una deuda financiera total de u$s 1100 millones.
En diciembre de 2024, había canjeado con éxito títulos por u$s 268,7 millones y colocó un bono internacional nuevo, por u$s 141 millones.
A fines del año pasado, Gemsa había obtenido la aprobación para modificar los términos y condiciones de las ON de financiamiento de proyectos (ON Proyectos), por un total de u$s 438,2 millones. Recibió el consentimiento de tenedores que representan el 96,35% del total de esos títulos. Fue el primer hito en el reordenamiento financiero integral que Albanesi inició en mayo, tras el incumplimiento.
Le restaban refinanciar las demás ON (garantizadas y no garantizadas), por un total de u$s 930 millones. Este año avanzó sobre eso.
El 20 de marzo, Gemsa celebró un acuerdo de apoyo a la reestructuración, con el 43,45% de los tenedores de ON garantizadas, con vencimiento en 2031. El canje de esos títulos se lanzó el 4 de mayo.
El 26 de marzo, la empresa firmó una enmienda a su línea de crédito sindicado por u$s 59 millones con un conjunto de ocho bancos. Extendió los vencimientos hasta agosto de 2028.
El 22 de abril, por una oferta de canje local y solicitud de consentimiento, las empresas del grupo -Gemsa y Central Térmica Roca (en su momento, tomó deuda en forma individual)- recibieron ofertas válidas de ON locales por un monto equivalente a u$s 337,1 millones, de un monto principal total pendiente de pago equivalente a u$s 442,1 millones. Es el 76,24% del monto principal al vencimiento de esa oferta.
El 8 de mayo, las empresas también cerraron la oferta de canje y solicitud de consentimiento y de acuerdo preventivo extrajudicial (APE) de sus ON emitidas al 9,625%, con vencimiento en 2027. Lograron una aceptación del 49,41 por ciento.
Con relación a lo que aún está abierto, el grupo anunció el canje y solicitud de consentimiento para sus ON garantizadas al 11%, con vencimiento en 2031, por un monto principal pendiente de u$s 353,96 millones. A cambio ofrece nuevas ON garantizadas a 2034 y bonos de recupero de valor con vencimiento en 2036.
Los tenedores que accedan al canje antes o el 19 de mayo mismo podrán recibir u$s 1000 en monto principal de los nuevos bonos por cada u$s 1000 en monto principal de los existentes y u$s 156 en monto principal de notas de recupero de valor por cada u$s 1000 de la que poseen.
Quienes entreguen después del 19 de mayo pero antes del vencimiento de sus títulos (2 de junio) recibirán u$s 950 por cada u$s 1000 y u$s 148 -también, cada u$s 1000- de sus títulos.
Asimismo, en cualquier momento o antes de la fecha de vencimiento, tendrán derecho a recibir, en la fecha de liquidación, un pago en efectivo igual a u$s 5 por cada u$s 1000 en monto principal de bonos existentes.
Las asambleas se realizarán el martes 19, el miércoles 20 y el jueves 21 en el hotel Howard Johnson by Windham, de la peatonal Florida. Serán el cierre para haber reestructurado un total de u$s 1447 millones.
En 2025, Gemsa facturó $ 439.388,5 millones, un 84% más que en 2024. Perdió $ 52.760,21. Si bien también fue negativo, redujo en un 75% el rojo que había tenido un año antes.
La nueva propuesta de reestructuración supone ingresos que subirán e de u$s 348 millones en 2025 a u$s 390 millones en 2028 y, luego, estabilizado en torno a los u$s 388 millones hacia 2035. El ebitda proyectado es de u$s 219 millones para este año, sube a u$s 237 millones en 2026 y se consolida en u$s 169 millones al cabo de una década.
El capex más fuerte será en los primeros dos años -u$s 36 millones (2025) y u$s 35 millones (2026)- y se proyecta en u$s 20 millones constantes hasta 2035. En tanto, el flujo de fondos previo a los servicios de deuda subirá de u$s 162 millones este año a u$s 193 millones en 2027, bajará a u$s 155 millones en 2028 y, luego, oscilará entre u$s 141 millones y u$s 143 millones hasta el final de los próximos 10 años.