Se espera vender más de u$s 2200 millones en estos días primaverales en Nueva York. Es el momento más alto del mercado de arte y las casas de subasta han conseguido lotes de gran calidad y de grandes precios. Christies logró su éxito mayor al ser consignada, la mayor colección de la historia para venta pública. Son las 1600 obras que reunió en más de 70 años David Rockefeller y el importe de lo recaudado irá exclusivamente a entidades sin fines de lucro.

Hay un estimado de u$s 500 millones que creo puede multiplicarse e incluso llegar al billón ya que no sólo las obras tienen enormes bases, sino también tienen el valor agregado de la procedencia. Lo mismo ha ocurrido cuando se vendieron las obras de Yves Saint Laurent (u$s 350 millones), o las de Winston Churchill, o las de Marilyn Monroe o Elizabeth Taylor, quien tenía un Van Gogh que se venderá este mes también.

A manera de ejemplo, hay lotes que son un par de gemelos que normalmente costarían unos u$s 600 y creemos que se venderán en cinco veces más porque los usó David.

Los asiáticos tienen varias obras impresionistas y modernas en interés, como así también cerámicas y objetos que estaban en las cinco residencias que tenía la familia. Los mexicanos tratarán de comprar el estupendo Diego Rivera que puede superar los u$s 7 millones y creemos que habrá miles de ofertas en la subasta on line que comenzó hace cuatro días y termina el 11 de mayo.

Miles han sido los visitantes a la exposición de los objetos que termina el martes y puedes visitarla previa anotación por internet. Para la subasta en sí se debe estar registrado como comprador y tener garantías de solvencia que superen las seis cifras como mínimo. Habrá también alguna sala con pantalla para seguir la subasta por el interés que haya.

Por primera vez hay 15 pinturas que tienen estimaciones que superan los u$s 10 millones. Un tigre de Eugène Delacroix, un bellísimo Corot de la Piazza San Marco de Venecia, donde este genial pintor olvida los verdes de Barbizon y capta la diáfana luz de la Serenísima, una playa de Paul Gauguin, similar a la que poseía Amalia Fortabat (gran amiga de Rockefeller), unas brillantes flores de Édouard Manet, similares a las del museo de San Pablo en Brasil, un paisaje típico de Claude Monet, un Seurat de veleros que creemos trepará mucho de su base, un diáfano Signac, un típico Renoir y un colorido Bonnard.

Palabras mayores y de precios incluso superiores son el desnudo de Picasso que esperaban vender en u$s 70 millones y ya se habla de más de u$s 120 luego de su exhibición en Hong Kong. También unos nenúfares de Monet rondaran los u$s 50 millones y otro tanto una odalisca de Henri Matisse, un pequeño Claude Monet que comprara el coleccionista en remate en el año 2000 es difícil de estimar. Es de calidad para el Museo de Orsay.

Todo esto se venderá el martes a la noche, al día siguiente también serán 40 obras de Arte Americano y se destaca un De Kooning, el Rivera de 1931, varios Hopper, un Georgia OKeeffe, un Sargent y también un bodegón de Fernando Botero y una lindísima obra geométrica de Ómar Rayo. Para los americanos hay un retrato de Washington por Gilbert Stuart. El jueves se venderán las cerámicas y muebles de las residencias.

David Rockefeller, un generoso hombre, un brillante coleccionista e incansable viajero y ferviente defensor de América toda. Su filantropía ha generado efecto y las mayores fortunas del mundo han donado grandes sumas para caridad como el caso de Bill Gates y Warren Buffett, entre otros.