A la delicada situación financiera que atraviesan varias empresas del sector gasífero como Transportadora de Gas del Norte (TGN) y Metrogas, ahora se le suman los inconvenientes que está sufriendo Camuzzi Gas Pampeana, otra distribuidora que opera en varias zonas de las provincias de Buenos Aires y La Pampa.
La empresa informó ayer, mediante un comunicado a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, sobre su delicada situación financiera, y advirtió que su estado deficitario se debe al congelamiento tarifario de más de una década y al incremento de los costos operativos.
No se trata de un reclamo novedoso. La mayoría de las empresas de servicios públicos concesionadas, salvo las telefónicas, vienen pidiendo ante el Gobierno una recomposición de los cuadros tarifarios que se encuentran invariables desde el 2003 debido a que no pueden hacer frente a sus costos con los actuales niveles de ingresos. De hecho tanto Metrogas como TGN se encuentran intervenidas por el Gobierno luego de incumplir con el pago de sus obligaciones financieras.
En el caso de Camuzzi, la situación se le ha agravado debido a una serie de medidas de fuerza que está tomando su personal y que, según el presidente del directorio de la compañía, Juan José Mitjans, profundiza las consecuencias de la crisis financiera.
La medida de fuerza referida por la empresa comenzó a fines de junio en medio de las negociaciones para actualizar salarios. Ayer, hubo reuniones entre representantes de la empresa y el gremio ante el Ministerio de Trabajo para intentar resolver el conflicto.
En ese escenario, Camuzzi Gas Pampeana dijo que está extremando las medidas en orden a preservar sus operaciones en un modo acorde con las exigencias financieras impuestas por la prestación del servicio público y ha informado a las autoridades competentes de esta situación.
En el primer trimestre, la compañía perdió $ 20,85 millones, después de cerrar el ejercicio 2011 con un rojo de $ 13 millones.