La ganancia de Loma Negra, la mayor cementera de la Argentina -y que ya tiene como principal accionista a Marcelo Mindlin-, se redujo casi 90% en 2025. La fuerte baja, explicó la empresa, se debió al menor nivel de actividad y, fundamentalmente, a un revés en sus resultados financieros, debido a la combinación entre menores niveles de inflación y estabilidad de tipo de cambio, que habían tenido un efecto inverso en el balance anterior.
Así, entre enero y diciembre, la compañía obtuvo una ganancia neta $ 22.281 millones, una disminución interanual del 88,7%, divulgó la empresa.
Esta disminución -señaló la compañía- respondió a un menor desempeño operativo y a un resultado financiero menos favorable, ya que el efecto de la inflación sobre la posición monetaria neta de la compañía fue significativamente menor que el registrado un año anterior. No obstante, la caída fue parcialmente compensada por menores gastos por impuesto a las ganancias.
En el balance anual, la compañía también reflejó el impacto del contexto económico. En 2025, los ingresos de Loma Negra totalizaron $ 848.087 millones, lo que implicó una caída de 7,8% frente al año anterior.
Según dijo la empresa, estos resultados se explican por la desaceleración en la demanda hacia la segunda mitad del año, en medio de un escenario de mayor incertidumbre económica y política.
Además, el comportamiento del mercado fue dispar: mientras los despachos de cemento a granel -vinculados a obras de mayor escala e infraestructura- mantuvieron una tendencia positiva, el cemento en bolsa, más asociado a la construcción minorista, continuó mostrando debilidad.
De hecho, durante el cuarto trimestre, los despachos de cemento, cemento de albañilería y cal alcanzaron 1,2 millones de toneladas, lo que representó una leve caída de 1,2% interanual.
“2025 marcó un año de recuperación gradual para la economía argentina y para la industria del cemento. Los volúmenes mejoraron, aunque la recuperación ha sido más lenta de lo inicialmente esperado y la industria aún tiene un camino significativo por recorrer para retornar a los niveles de 2023. Si bien el ritmo de normalización continúa siendo moderado, somos optimistas en que el país avanza en la dirección correcta, en la medida en que la estabilidad macroeconómica continúa consolidándose”, dijo Sergio Faifman, CEO de Loma Negra, en la presentación del balance.
“Los resultados del cuarto trimestre estuvieron en línea con las tendencias observadas a lo largo del año, con márgenes que se mantuvieron ajustados en un contexto de demanda que continúa mostrando una recuperación gradual y aún frágil, junto con persistentes restricciones financieras de carácter macroeconómico. De cara a 2026, esperamos una recuperación de la rentabilidad apoyada en las iniciativas implementadas durante 2025 y, a medida que las condiciones de mercado se fortalezcan, el potencial de mejora podría ser aún mayor”, agregó.
La presión sobre los resultados también se reflejó en la rentabilidad. El ebitda se ubicó en $ 44.293 millones, con una caída de 33,4% frente al mismo período del año anterior. Como resultado, el margen operativo se redujo de 29% a 19,7 por ciento.
Parte de esa caída se explicó por el aumento de costos. El costo de ventas creció 11,5% interanual, impulsado principalmente por mayores gastos en el negocio cementero, tareas de mantenimiento y el impacto de la depreciación asociada a inversiones recientes, entre ellas la implementación de las nuevas bolsas de cemento de 25 kilos.
Aun así, algunos segmentos del negocio mostraron una dinámica más positiva. El área de hormigón registró un crecimiento de 62% en los volúmenes despachados, impulsado por proyectos de infraestructura y desarrollos privados vinculados a centros logísticos. También avanzó el negocio de agregados, con un aumento de 8,2% en las ventas, apoyado en obras viales y proyectos ferroviarios.