“Hoy es un día histórico”, celebró Raúl Barcesat, CEO de Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina, al abrir la conferencia de prensa que se hizo en el Sofitel Cardales algunas horas antes del acto de inauguración en Zárate, al que asistieron la Secretaria General de Presidencia, Karina Milei; el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el Ministro del Interior, Diego Santilli.
En el marco de los 130 años de la invención del camión, los 80 del Unimog -modelo ícono de la marca de la estrella- y los 75 desde que la empresa radicó su planta en la Argentina -la primera fuera de Alemania-, la automotriz marcó otro hito: tras una inversión de u$s 110 millones, puso en marcha la primera fábrica de vehículos greenfield -es decir, construida de cero- en 15 años, desde la puesta en marcha de la de Honda, en Campana, que produjo coches -City primero; HR-V después- hasta 2020. De las que siguen activas, hay que remontarse a diciembre de 1997, cuando GM cortó cintas de su complejo industrial cerca de Rosario.
Mercedes-Benz Camiones y Buses es filial de Daimler Truck, escisión que hizo el gigante alemán de su negocio de vehículos pesados en 2021. En diciembre de 2022, la operación argentina anunció la compra de un predio en Zárate, inicialmente, para montar un centro logístico. Pero, ya entonces, el horizonte era claro: construir una fábrica propia. Lo que tenía de producción local -el camión liviano Accelo y el sempisado Atego, y los chasis de buses OH y OF- se hacía en un área del complejo Juan Manuel Fangio, de Virrey del Pino, cuyo mayor volumen de actividad lo explica el utilitario Sprinter.
Ya en marzo de 2024, Mercedes-Benz CyB confirmó que construiría su planta en el nuevo predio de Zárate. La última unidad en La Matanza se produjo en diciembre. Desde entonces, la empresa inició la mudanza a la nueva fábrica, donde trabajarán 500 personas en forma directa y 2000 indirecta. Fue en paralelo con el proceso que vivió el negocio de autos y vehículos comerciales, vendido el año pasado al grupo local Open Cars, que renombró a la ex Mercedes-Benz Argentina como Prestige Auto.
En Zárate, la filial del grupo alemán tendrá una capacidad de 10.000 unidades anuales. Empezará con 7000. Serán, inicialmente, los mismos modelos que se hacían en el complejo Juan Manuel Fangio, de Virrey del Pino.
“Empezaremos la planta a un turno. Hay potencial para más. Siempre, dependerá de la demanda y de los países de exportación. Pero estoy muy confiado en que el volumen crecerá”, aseguró Achim Puchert, CEO global de Mercedes-Benz Trucks, quien viajó con su par de Buses, Till Oberwörder, especialmente para la inauguración.
Es que se trata de un hito para la casa de Stuttgart. “La planta de Zárate es parte de nuestra red mundial de producción. Antes, teníamos una compañía que hacaía autos, vans, camiones y buses. En 2021, decidimos focalizarnos. Pero continuar en la fábrica anterior nos ponía límites en términos de eficiencia y crecimiento potencial. Fue una de las razones por las cuales buscamos un nuevo lugar”, aseguró Puchert, quien era CEO y presidente de Mercedes-Benz de Brasil y América latina cuando se gestó el proyecto.
“Por eso, seguimos fabricando y, además, optimizando la producción de buses y camiones en la Argentina. La locación es muy buena desde el punto de vista logístico. Zárate es un área industrial y vemos oportunidades, en términos de proveedores que nos ayuden a incrementar la localización de piezas. Y, también para el mercado local, las entregas serán más rápidas que sólo importando los vehículos”, agregó.
Puchert explicó que, después de Europa, América latina es una de las áreas de crecimiento para Daimler Truck. “Nuestra industria es muy global. Pero, también, depende mucho de las escalas y redes productivas que puedas generar en cada rincón del mundo. La planta aquí es parte de nuestra huella productiva mundial. Está muy cercana a Brasil, existen muchos vínculos. Tenemos componentes de ahí viniendo a la Argentina y exportaremos estos vehículos de la Argentina a América latina y el mundo. Tenemos una gran historia. Pero estamos abriendo un nuevo capítulo en América latina y en la huella global de Mercedes-Benz”, completó.
“El encanto de la nueva locación en Zárate es tener, bajo un solo techo, la producción de buses y trucks”, señaló, por su parte, Oberwörder, el CEO mundial de Daimler Buses. “La colaboración entre Brasil y la Argentina siempre fue muy intensa, muy cercana. La nueva producción en este sitio será muy eficiente, en un área donde podemos tomar ventaja de la cercanía al puerto. Podemos usar eso para aprovechar las ventajas de Brasil y acelerar el ramping-up de producción”, continuó.
Destacó el poco lapso en que se levantó la planta y, también, la inversión previa en el centro logístico. “Permite abastecer piezas en un tiempo muy rápido y de una forma muy eficiente”, remarcó.
“El beneficio que tenemos ahora es que esta nueva inversión moderniza totalmente nuestro proceso de producción en la Argentina y nos da la posibilidad de colaborar muy cerca con clientes, en procesos, en intercambio de know-hoy y el uso de tecnología. Es una mejora del setup que teníamos en la región”, valoró.
“Ser competitivos tiene algunos hechos. Uno, y por eso construimos esta nueva planta, es que siempre buscas eficiencia en tu flujo de producción. Eso crea un gran grado de productividad. El otro aspecto es que, si mejoras la logística, la posibilidad de utilizar la cercanía a puertos tiene un efecto en los costos. En los muchos años que estamos, entendimos qué necesitamos para ser competitivos aquí”, amplió.
Así como la salida física de La Matanza genera mejoras, también la independencia tuvo beneficios. “Antes, para poder importar los camiones y los buses, dependíamos de las exportaciones de Sprinter. El modelo de negocio era ese”, definió Barcesat, el piloto local.
Ahora, la ecuación es distinta. Y un objetivo es darle perfil exportador a la producción de pesados. “Abrimos México hace tres años, con 300 unidades del OH, que es un bus de motor trasero que se hace exclusivamente en la Argentina. La idea es seguir en ese mercado”, anticipó. “El perfil exportador lo desarrollamos hace muy poco. Antes, la estrategia era otra”, apuntó.
En la Argentina, Mercedes-Benz tiene más del 30% del mercado de camiones, que movió 17.000 unidades en 2025, y por encima del 60% de las 3000 ventas que hubo de buses. “Invertimos en la Argentina. Eso, obviamente, refuerza nuestra posición de mercado. Estamos en un buen nivel. Pero, obviamente, también queremos crecer”, señaló Puchert. “Es importante ver qué potencial tenemos para exportar vehículos de la Argentina a otros países. Y, del otro lado, veremos cosas que, potencialmente, puedan sumar futuras líneas de producto a la planta”, agregó.
¿Eso incluye eléctricos? “Los productos están ahí, los tenemos. Podrán venir potencialmente si la demanda lo requiere”, respondió. Sin embargo, hay dos grandes restricciones, aclararon los dos CEOs globales: la infraestructura de carga -los vehículos pesados hacen largas distancias- y el costo que puede significar esa tecnología (y su consumo energético) para la operación diaria de sus clientes.
“La ambición es satisfacer la demanda del mercado local y, también, buscar oportunidades fuera de la Argentina. Mirando la historia y el potencial futuro, fue una decisión si invertiríamos en un país con tanta volatilidad económica. Pero creemos en un mejor futuro y en mejores oportunidades en América latina para Daimler Truck. Por eso, invertimos aquí”, enfatizó, en minutos antes de ir al acto de inauguración.