A una semana de que termine el plazo para vincular las líneas telefónicas con los datos de los usuarios, AT&T, el segundo operador de telecomunicaciones más grande del país por número de usuarios, reporta que ha alcanzado cerca del 50% de las líneas asociadas a un titular.
En el segmento de prepago se ha alcanzado cerca del 50% de las líneas asociadas a un titular. Mientras que en el caso del pospago (planes mensuales), el avance es de aproximadamente el 95%, debido a que la gran mayoría ya se había identificado formalmente desde la contratación original del plan. Estos usuarios no tienen que hacer el proceso de vinculación porque ya están asociados a su línea.
En el caso del pospago (planes mensuales), el avance es de aproximadamente el 95%, debido a que la gran mayoría ya se había identificado formalmente desde la contratación original del plan.
Las empresas también deben vincularse. En este caso en vez de presentar el CURP, el apoderado legal debe hacer el registro con el RFC.
Gabriel Contreras, quien lidera la estrategias legal, regulatoria y de asuntos públicos para AT&T México, declaró en una reunión con medios que quienes no hayan registrado su línea telefónica al 30 de junio se quedarán sin servicio a partir del 1 de julio. “AT&T cumplirá estrictamente con los términos de la normativa y suspenderá el servicio a las líneas anónimas”.
El directivo explicó que las empresas de telecomunicaciones no resguardarán más datos que el nombre, CURP y número telefónico de los usuarios. Ningún tipo de biométrico será resguardado por la compañía.
“Por ley, la empresa tiene prohibido conservar datos biométricos, fotografías o copias de identificaciones oficiales para este proceso”, señaló Contreras.
Aunque algunos usuarios han reportado que para hacer el registro las compañías telefónicas están solicitando datos biométricos como huellas dactilares o el rostro de los usuarios, esto es sólo con el fin de cotejar que quien está registrando la línea coincida con los datos que tiene registrados el Instituto Nacional Electoral (INE).
Según lo que marca la normativa, estos datos se destruyen una vez que se haya hecho la verificación de identidad. No se almacenan por los altos costos y riesgos que representaría para las compañías.
Contreras aclaró que, frente a las preocupaciones de los usuarios en cuanto al manejo de sus datos, esta información no se entrega de forma masiva al gobierno y solo se compartirán bajo requerimiento formal de las autoridades competentes.
Sigue siendo indispensable y mandatoria una orden judicial emitida por un juez para que la telefónica libere datos vinculados a las comunicaciones de un usuario, conforme a los artículos 14 y 16 constitucionales.
En el caso de AT&T, las líneas no registradas al 30 de junio no se darán de baja de forma masiva de la red, sino que entrarán en un estatus de suspensión temporal y, por mandato legal, una línea suspendida mantendrá la capacidad de conectarse exclusivamente con servicios de emergencia como el 911.
La empresa que cuenta con alrededor de 24 millones de líneas activas reportó una caída esperada en el segmento de prepago debido al registro. Sin embargo, en el primer trimestre de 2026 el pospago tuvo un crecimiento de 18.2% año contra año, alcanzando más de 7 millones de clientes.
¿Cómo va el registro de celulares?
Con corte al 14 de junio de 2026, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) reportó que hay 60.6 millones de líneas vinculadas, de un universo total de 144.5 millones de líneas existentes en el país.
Hasta hace un mes The Competitive Intelligence Unit (CIU) reportó que había alrededor de 100 millones de líneas sin registrar, que de ser suspendidas, habría impactos indirectos en otras industrias como la financiera muy ligada a los datos telefónicos de los usuarios.
En este proceso el registro representa un reto crítico para los más de 100 operadores móviles virtuales (OMVs) pequeños en el país, debido a que carecen de la infraestructura técnica propia o la capacidad financiera para absorber los costos de validación de identidad (estimados en fracciones de dólar por cada intento de escaneo) y no cuentan con centros de atención física para resolver fallas en el registro.
Para cumplir con la normativa impuesta por el gobierno mexicano, AT&T capacitó a más de 20,000 colaboradores en todos sus canales de venta y realizó una inversión tecnológica considerable para asegurar que los sistemas soporten el flujo de datos, aseguraron sus directivos.
El reto estará en la desconexión de las líneas que no alcancen el registro al 30 de junio, ya que las redes de telecomunicaciones están diseñadas estructuralmente para encender y recibir tráfico, no para apagar masivamente millones de líneas en una sola noche.
Sin embargo, los canales físicos y virtuales seguirán habilitados e idénticos después de la fecha límite para reincorporar a los clientes que acudan a reactivar su servicio posterior al plazo.
Ante casos de personas que reportan que su número ya fue registrado por alguien más, se aclaró que la ley prevé una plataforma donde los usuarios pueden revisar qué líneas están a su nombre y realizar la desvinculación de aquellas que no reconozcan.