En el competitivo mundo de la economía de suscripción, atraer a un cliente es solo la mitad de la batalla; la verdadera crisis ocurre cuando el usuario, aun queriendo pagar, es expulsado del servicio por fallas técnicas en el sistema de cobro.

Este fenómeno, conocido como “churn involuntario”, representa el 40% de las bajas en plataformas digitales a nivel global, dijo a El Cronista, Simón Pinilla, cofundador de DRUO.

El problema central para industrias como el streaming, el fitness y los seguros es la alta fricción y fragilidad de los pagos con tarjeta. Según datos de DRUO, entre el 50% y el 60% de la pérdida de clientes en estas industrias se puede prevenir, ya que no se debe a una falta de interés del usuario, sino a tarjetas vencidas o bloqueos imprevistos.

En México, el reto es doble. La penetración de tarjetas de crédito apenas alcanza entre el 20% y 30% , y aunque sistemas como SPEI son populares, requieren que el usuario realice manualmente la transferencia cada vez.

“Lo que vemos es que el usuario sí quiere pagar, pero el esquema de pagos no es tan simple. El objetivo de una suscripción es inscribirse y olvidarse, no tener que realizar una acción manual cada mes”, explicó Pinilla.

DRUO permite que cualquier persona con una cuenta bancaria pueda inscribirla para pagos recurrentes, incluso si no posee una tarjeta de crédito. Al conectar directamente con las instituciones financieras, la plataforma elimina intermediarios innecesarios en la cadena de pago.

Este modelo, aseguró Pinilla, no solo mejora la retención de usuarios, sino que impacta directamente en la rentabilidad de las empresas, ya que mientras una tarjeta puede cobrar entre el 3% y 4%, el esquema de DRUO puede reducir ese costo hasta en un 90%, bajando comisiones al 0.3%.

Fundada hace cuatro años en Estados Unidos por emprendedores latinoamericanos, DRUO busca consolidarse como un referente de infraestructura de pagos en Colombia y, recientemente, en México, mercado en el que se lanzó a finales de 2023.

El mercado mexicano se ha convertido en su prioridad, pues ha reportado un crecimiento de siete veces cada año.

En el país la startup cuenta con una alianza directa con BBVA para que las empresas clientes del banco utilicen su tecnología. Además, atiende a más de 13 sectores, incluyendo educación, seguros, gimnasios y créditos. En México, ya cuenta con alrededor de 30 clientes empresariales, entre ellos el unicornio de tarjetas corporativas Clara.