

Mientras Televisa mantiene espacio para recomponer su posición financiera, su competidora directa, TV Azteca, enfrenta un panorama más presionado por adeudos fiscales y compromisos pendientes.
De acuerdo con analistas consultados, la empresa de la familia de Emilio Azcárraga Jean aún cuenta con herramientas para evitar un deterioro mayor en sus finanzas. “Hay margen para mejorar”, dijo Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia Latinoamérica.
Desde el 20 de febrero, las acciones de Televisa —que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)— acumulan una caída superior a 17%. El ajuste respondió a dos factores: la cancelación del dividendo para 2026 y resultados trimestrales por debajo de las expectativas del mercado.
En el cuarto trimestre de 2025, la televisora reportó una pérdida neta mayoritaria de 7,681 millones de pesos, mientras que el flujo operativo retrocedió 0.6% anual, a 58,878 millones de pesos, según su reporte financiero.
Al cierre de 2025, la deuda total ascendió a 85,994 millones de pesos. En contraste, la compañía destinó 645 millones de dólares —equivalentes a 12,186 millones de pesos— a inversión en los últimos 12 meses, una señal de que aún mantiene capacidad para fondear proyectos.
TV Azteca: adeudos y opacidad financiera
El caso de TV Azteca es distinto. Aunque no se conoce el monto total actualizado de su deuda, en enero la televisora liquidó cerca de 5,000 millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT) por impuestos atrasados. Sin embargo, mantiene 18 pagos pendientes y adeudos en Estados Unidos que suman alrededor de 10,100 millones de pesos.
El último reporte financiero público de la empresa —controlada por Ricardo Salinas Pliego— corresponde al cierre de 2022, cuando registró una deuda de 9,449 millones de pesos. Ese año, pese al impulso publicitario del Mundial de Qatar, la compañía ya advertía presiones en ventas ante la tendencia decreciente del mercado doméstico de publicidad.
Analistas coinciden en que ambas emisoras operan bajo realidades distintas. “Creo que ambas compañías están en un entorno financiero diferente”, señaló Brian Rodríguez, analista bursátil en Monex. “Televisa tiene años con retos, pero su estructura financiera todavía le permite soportar presiones que en el caso de TV Azteca derivaron en un proceso de concurso mercantil”.
Televisa cancela dividendo, señal defensiva
Para Televisa, la cancelación del dividendo no es menor. La decisión busca fortalecer su posición financiera y destinar recursos a proyectos clave. Desde Rankia, consideran que fue una medida adecuada ante el contexto actual.
Además, el calendario juega a su favor. Se aproxima un nuevo ciclo mundialista y Televisa mantiene exposición relevante a derechos de transmisión y activos estratégicos como el Estadio Azteca, factores que podrían apuntalar ingresos en el mediano plazo.
En cuanto al castigo bursátil, Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia calificó la caída como una “sobrerreacción” del mercado. El consenso de analistas estima que el precio objetivo podría superar los 20.4 pesos por acción, lo que implicaría un potencial de crecimiento mayor a 100%, según datos de Bloomberg.












