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La llegada de Crumbl Cookies a México, una de las marcas de consumo más virales de Estados Unidos, causó furor entre los consumidores mexicanos que, según reportes de redes sociales, hicieron filas de más de 10 horas para comprar galletas. Su primera sucursal se inauguró esta semana en Durango 225, en la colonia Roma Norte, en la Ciudad de México.

No sólo se trata de la llegada de otra cadena de postres a México. Se trata del desembarco de una marca cuyo crecimiento ha estado impulsado casi por completo por redes sociales, un modelo de franquicias de rápida expansión y una estrategia de producto basada en la escasez y la novedad.

Las galletas han alcanzado popularidad porque son mucho más grandes que una galleta tradicional y utilizan ingredientes visualmente llamativos y coloridos. Miles de consumidores compran las galletas para fotografiarlas y compartirlas en TikTok e Instagram.

Fundada en 2017 en Logan, Utah, por Jason McGowan y Sawyer Hemsley, Crumbl ha crecido hasta casi 1,200 ubicaciones en Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico.

La marca introdujo su icónica caja rosa y su menú semanal rotativo en 2018. Lo atractivo del modelo de Crumbl es que semanalmente genera expectativa, ya que cuenta con seis sabores permanentes y cuatro sabores nuevos cada semana.

Dado su crecimiento explosivo, en 2025, la firma de capital privado TSG Consumer Partners adquirió una participación en la empresa. Además obtuvo alrededor de u$s 500 millones de dólares en financiamiento de Blackstone y Golub Capital.

Crumbl Cookies en México

En un comunicado, la empresa dijo que la apertura marca el primer paso en los planes de Crumbl para México, con la apertura de más tiendas previstas para más adelante este año y hasta 2027 en Ciudad de México y Monterrey, aunque no se especificó el número de tiendas por abrir.

Las ubicaciones futuras incluirán tiendas tradicionales de Crumbl, así como ubicaciones en centros comerciales y formatos de quioscos, permitiendo a la marca adaptar su presencia de forma cuidadosa a diferentes comunidades y experiencias de clientes en todo México.

En México, además de galletas, los consumidores pueden adquirir sudaderas con diseños de la marca.

“La respuesta en las redes sociales de Crumbl México ha mostrado cuánto entusiasmo ya existe por la marca, y estamos agradecidos de abrir nuestra primera tienda en el país. Esperamos crear conexiones locales significativas y compartir la experiencia de Crumbl con los huéspedes de Ciudad de México”, dijo Sawyer Hemsley, cofundador de Crumbl en dicho comunicado.

El fenómeno que ha desatado Crumbl Cookies es equiparable al que causó en 2004 Krispy Kreme; su modelo de producir donas frente al cliente y sus diseños creativos convirtieron la compra en un espectáculo. Ambas marcas ya eran reconocidas por los mexicanos en viajes a Estados Unidos.

La reacción de los consumidores mexicanos también se equipara a la de la llegada de la cadena de helados china, Mixue, a inicios de 2026. Aunque no compite en el mismo segmento, las redes sociales impulsaron el deseo de no quedarse atrás y ser de los primeros en probar el producto.

México está viviendo una nueva ola de marcas internacionales que llegan con una comunidad digital ya formada, lo que reduce el tiempo necesario para construir reconocimiento de marca.

Crumbl cuenta con millones de seguidores en TikTok e Instagram, con reseñas semanales de sabores, revelaciones y conversaciones con fans que ayudaron a convertir la marca en un fenómeno digital y cultural.

En México, a sólo dos días de su llegada, la cuenta oficial de Instagram ya cuenta con 44,000 seguidores y no hay aún una cuenta oficial en TikTok, una red que ha sido vital para su posicionamiento de marca.