Grupo Herdez, empresa de alimentos procesados, anticipa una desaceleración en su ritmo de crecimiento para los próximos trimestres y enfría las expectativas sobre el Mundial 2026 como motor de consumo, al tiempo que mantiene bajo vigilancia los efectos del alza en el petróleo por tensiones en Medio Oriente.
Durante su conferencia con analistas, la directora financiera, Andrea Amozurrutia, advirtió que la compañía espera una ligera caída en ventas en el segundo trimestre, afectada por ajustes operativos tras la implementación de su sistema ERP y una base de comparación exigente.
“Estos cambios en el volumen afectarán naturalmente nuestros márgenes operativos y de EBITDA, ya que una menor absorción de gastos ejercerá temporalmente presión sobre la rentabilidad”, explicó.
Hacia el cierre de 2026, la compañía prevé que las ventas crezcan a un ritmo de un dígito alto, por debajo del dinamismo observado a inicios de año, mientras que los márgenes se contraerían alrededor de un punto porcentual por mayores gastos asociados a la transición tecnológica.
Además, el crecimiento subyacente del negocio —excluyendo efectos extraordinarios como la acumulación de inventarios previa al ERP— se ubica entre 4% y 5%, reflejando un entorno de consumo más débil y sin apoyo relevante de incrementos de precios.
En el primer trimestre, Herdez reportó un crecimiento de 17.5% en ventas, al alcanzar 5,209 millones de pesos.
Sin embargo, la utilidad neta se vio distorsionada por la venta de su participación en McCormick de México: la ganancia de la controladora se disparó a 19,358 millones de pesos, desde 428 millones un año antes.
“Al excluir dicho efecto, la utilidad neta mayoritaria recurrente se ubicó en 190 millones”, precisó la empresa.
Herdez, sin efecto material por Mundial 2026
Ante la expectativa de que el Mundial 2026 impulse el consumo, la compañía moderó el optimismo. De acuerdo con la directora de finanzas, ya se incorporó el efecto de campañas y activaciones, por lo que dijo, el impacto sería limitado.
“No creemos que el beneficio sea tan relevante hacia el cierre del año”, dijo Amozurrutia.
Petróleo y logística, en el radar
La empresa también sigue de cerca las tensiones en Medio Oriente y su impacto en los precios del crudo.
De acuerdo con la directiva, el encarecimiento del petróleo podría trasladarse a mayores costos en plásticos, empaques y logística en los próximos trimestres.
“No prevemos un impacto significativo, pero estamos enfocados en asegurar el suministro y mitigar riesgos”, señaló.