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Grupo Cementos de Chihuahua (GCC) destinará u$s 270 millones en inversión estratégica durante 2026, con el proyecto de Odessa, Texas, como eje central de su expansión en Estados Unidos.

En conferencia con analistas por los resultados del cuarto trimestre de 2025, Maik Strecker, director financiero de la cementera mexicana, detalló que del total, u$s 150 millones estarán enfocados en la conclusión y consolidación de la nueva línea de producción en Odessa, así como en el desarrollo de infraestructura logística para soportar el incremento de capacidad.

Esto incluye ampliaciones ferroviarias, transporte por camión y la instalación de nuevas terminales y puntos de distribución en distintos mercados.

“El proyecto Odessa representa la mayor carga de inversión estratégica”, dijo Strecker. Además, detalló que la compañía también fortalecerá su red para distribuir el volumen adicional hacia mercados pequeños y medianos, incluidos algunos centros urbanos de Texas.

Los u$s 50 millones restantes serán asignados a proyectos de alta rentabilidad vinculados a combustibles alternativos, eficiencia energética y expansión del negocio de agregados.

A ello, se suman u$s 70 millones en mantenimiento, lo que eleva el gasto total estimado para el año a u$s 270 millones.

Respecto a posibles compras o fusiones, la administración de GCC confirmó que mantiene activa su estrategia de crecimiento inorgánico, con una cartera de oportunidades en empresas medianas y pequeñas.

“Se trata de adquisiciones pequeñas y medianas similares a las que realizamos en 2024. Y ahora que conocemos bastante bien el rendimiento de estos mercados y dónde se encuentran las oportunidades, nos verán a lo largo del año 2026 muy activos y centrados en ello”, mencionó Strecker.

2026, un año clave para GCC

La administración de GCC anticipó que 2026 será un año crucial debido a la puesta en marcha de la nueva línea en Odessa, cuya producción comenzará a acelerarse hacia el tercer trimestre.

Héctor Enrique Escalante, director general, explicó que el arranque será gradual y estratégico, en un entorno marcado por la debilidad en el segmento de cemento para pozos petroleros en la Cuenca Pérmica.

La nueva línea operará a plena capacidad para optimizar costos variables, lo que implicará sustituir producción menos eficiente en Odessa y reducir envíos desde la planta de Samalayuca, en México. El enfoque estará en priorizar proyectos de infraestructura en Estados Unidos para compensar la menor demanda del sector energético.

No obstante, el directivo destacó que el dinamismo en México, particularmente en el segmento de vivienda, impulsado por el gobierno federal, está “despegando”.

“Parece que hay fondos y una dirección clara para construir las viviendas de ese programa federal. Ya estamos implementando proyectos en varias de nuestras ubicaciones en México y estamos enviando un volumen específico para ese segmento”, mencionó.