La relación entre las autoridades mexicanas y el sector del gas LP presenta una mejora, pues hay más apertura a la revisión de temas como seguridad, precios al público y regulación, aseguró la presidenta de Amexgas, Carmen Espinosa Noreña.
En entrevista con El Cronista, la líder de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas) destacó que existe un trabajo conjunto con las secretarías de Energía y Economía, la Comisión Nacional de Energía y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para mejorar la situación del sector.
“Están más asentadas las nuevas autoridades y la nueva forma de regular, ha habido un crecimiento en en temas de conocimiento, en temas de apertura, y seguimos trabajando. Efectivamente, la verdad creo que es muy correcta”, aseguró.
Los principales temas en las reuniones entre el sector del gas LP y el Gobierno Federal son la seguridad, la capacitación y las inversiones que tiene que hacer el sector privado para renovaciones, cambios y compras, aseguró la líder del sector.
Para alcanzar todas estas metas, el sector del gas LP debe contar con un margen de utilidad que permita realizar las inversiones necesarias, garantizar la seguridad y continuidad del servicio, y asegurar su sostenibilidad en beneficio de los usuarios y del país en el largo plazo, añadió la presidenta de Amexgas.
El sector enfrenta un tope de precios implementado por el Gobierno Federal desde 2021, lo que ha complicado la operación del sector.
Negociación en curso
En este sentido, Carmen Espinosa señaló que el límite de precio fue un alivio para la inflación después de la pandemia.
“Ahorita también hay un contexto de inflación no tan alto como el de la pandemia, pero sí que está presionado”, comentó la directiva.
Al cierre de la primera quincena de abril, la inflación se ubicó en 4.53%, por encima del rango objetivo del Banco de México.
En este sentido, los gaseros negocian una mayor elasticidad en el precio al público sobre el gas LP, un combustible que consumen ocho de cada 10 mexicanos.
Las empresas gaseras del país negocian un cambio en el modelo del tope de precios para poder cumplir con todos los requisitos que piden las autoridades y mantener su operación en números negros.
“Las autoridades nos han estado dando formas de comunicación y ahorita está muy abierta a conocer qué es lo que estamos teniendo porque no nada más ese precio, o sea, también estamos trabajando en la capacitación a los empleados que nos está solicitando también el gobierno”, comentó Carmen Espinosa.
En las mesas de revisión que establecen con las autoridades mexicanas, abundó, hay buena voluntad para trabajar de la mano en materia de reportes de seguridad, seguimientos a las plantas, los tanques de almacenamiento, las pipas y el transporte de gas LP, capacitación, con el objetivo de cumplir con lo solicitado por el Gobierno Federal.
“También estamos cumpliendo con los toda la parte de los sueldos, los temas de los horarios, todo eso repercute, a final de cuentas, en el costo y lo que estamos haciendo es que de la mano las autoridades nos sentemos y veamos de qué manera podemos hacer una fórmula en la que se pueda dar esta interacción entre todas estas variables”, comentó.
El objetivo, añadió, es llegar al punto correcto para que la sociedad, los empresarios y los empleados puedan tener “lo correcto” para que el mercado opere.