Estados Unidos enfrenta una paradoja en torno al T-MEC en la que su realidad obliga a poner aranceles a sus principales socios comerciales, pero sin afectar demás sus economías, pues su desarrollo depende también de México.
En una entrevista con Foreign Affairs, el negociador original de la Casa Blanca para la construcción del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), Robert Lighthizer, refrendó la visión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha insistido que el libre comercio ya no es una opción.
En la revista, Lighthizer sostiene que casi ningún país opera bajo un libre comercio real, al tiempo que solo existe un puñado de economistas e ideólogos que lo respalda.
En opinión del ex embajador comercial de Estados Unidos, los aranceles dejaron de ser la
principal barrera comercial y fueron sustituidos por políticas industriales invisibles (subsidios, manipulación de divisas, leyes laborales, tasas de interés preferenciales y políticas fiscales) que distorsionan el mercado sin ser fácilmente negociables.
El futuro para México
Robert Lighthizer ve a los aranceles como una “herramienta de reequilibrio”. En este sentido, el gobierno era financiado con aranceles, por lo que desarrolló el Sistema Americano, bajo el esquema de usar aranceles para construir la manufactura y la tecnología estadounidense.
“Los aranceles son la herramienta más directa y medible para compensar las ventajas injustas y buscar un comercio balanceado Incentivo para la relocalización de la industria: Los aranceles permanentes generan certidumbre a las empresas para reconstruir la capacidad productiva e innovadora dentro del país en vez de mudar sus plantas al extranjero”, dice el exnegociador del T-MEC para Estados Unidos.
En este sentido, el déficit global de Estados Unidos con México se ha incrementado en los últimos años, y ha alcanzado cifras de más de u$s 1 billón anual.
“En el caso de México, aunque el T-MEC introdujo mejoras, el déficit comercial con México ha crecido sustancialmente en los últimos años. Son un socio comercial enorme para nosotros, pero no podemos sostener ese tipo de déficits con ellos”, advirtió Lighthizer.
Sin embargo, el exfuncionario aseguró que a diferencia de otros países del mundo, Estados Unidos tiene “un interés en la prosperidad de México”.
“Hay un vínculo ahí que no tenemos con muchos otros países. Y es fácil de ver, es cultural, es la gente, es la frontera. Son muchas razones. La migración es una de tantas razones por las que tenemos este interés”, aseguró.
Deshacer el T-MEC sería un error
Lighthizer dijo que deshacer el T-MEC “sería un error” y sería demasiado costoso políticamente; sin embargo, la principal herramienta de control para reducir el déficit comercial con México serán los aranceles.
Para Lighthizer, Estados Unidos debe reducir ese déficit comercial sin paralizar la economía mexicana, “porque paralizar su economía es, como digo, muy malo también para Estados Unidos”.