

Las super apps están transformando la forma en que los mexicanos acceden a servicios financieros, al integrar pagos, crédito y cuentas digitales dentro de plataformas de uso cotidiano, lo que ha permitido ampliar el acceso al sistema financiero más allá de las sucursales bancarias tradicionales.
De acuerdo con un estudio elaborado por The Competitive Intelligence Unit (The CIU), basado en más de 4 mil 500 entrevistas y análisis cualitativo mediante grupos focales, 19.5 millones de mexicanos utilizan activamente servicios financieros digitales, lo que equivale a cerca de una quinta parte de la población adulta del país.
“Esta es una foto muy dinámica, es una experiencia que ha cambiado la forma de vivir. En lo financiero nos había costado mucho trabajo avanzar, pero aquí está este reporte”, explicó Ernesto Piedras, CEO de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), durante la presentación del reporte “Conectividad Financiera en la Era de las Súper Apps”
El análisis también revela que 92% de las personas espera usar cada vez más estos servicios, impulsados por la creciente digitalización y por la integración de soluciones financieras en aplicaciones que ya forman parte de la vida cotidiana de los usuarios.
El celular se convierte en la nueva sucursal bancaria
El estudio señala que el crecimiento de estos servicios se explica en gran medida por la expansión de la conectividad digital en el país.
Actualmente existen más de 160 millones de líneas celulares activas en México, más de 100 millones de internautas y una penetración de smartphones de 96%, lo que ha convertido a los dispositivos móviles en una herramienta clave para el acceso financiero.
“Hoy nuestra sucursal financiera es lo que tenemos en las manos”, afirmó Piedras.
Esta disponibilidad permanente de servicios financieros desde un teléfono móvil elimina restricciones de infraestructura física y horarios que históricamente caracterizaron al sistema bancario tradicional.
Las finanzas se integran a las apps de uso cotidiano
El estudio también destaca que los servicios financieros están migrando hacia plataformas digitales que originalmente no estaban diseñadas para ese propósito, como aplicaciones de movilidad, comercio electrónico o entregas a domicilio.
Estas plataformas evolucionan hacia ecosistemas digitales que concentran múltiples servicios en una sola aplicación, permitiendo a los usuarios realizar distintas operaciones sin cambiar de plataforma.
“Las finanzas están incorporándose a las aplicaciones de uso cotidiano, aquellas que no estaban especializadas en servicios financieros”, explicó Alejandro Escobedo, presidente del Consejo de Administración de JP SofiExpress y responsable de la visión de servicios financieros de Didi.
Según el análisis, esta integración favorece una relación más frecuente entre usuarios y plataformas, lo que fortalece la confianza necesaria para utilizar productos financieros.
“Entre mayor número de interacciones hay entre usuarios y plataforma se genera una relación de confianza que es particularmente importante en el caso de los servicios financieros”, agregó Escobedo.
El reporte también encontró que 86% de los usuarios considera que los servicios financieros ofrecidos a través de estas plataformas han mejorado su economía personal.
Muchos usuarios recurren a estas herramientas para resolver necesidades inmediatas de liquidez o cubrir gastos cotidianos.
Servicios digitales ayudan a cerrar brechas de inclusión financiera
A pesar del avance de la digitalización, el estudio identifica retos relevantes en materia de inclusión financiera en el país.
Uno de ellos es la brecha de género, ya que a nivel nacional solo 36% de las mujeres tiene acceso a crédito, lo que representa una diferencia de ocho puntos porcentuales respecto a los hombres.
También persisten diferencias regionales. Mientras en el norte del país el acceso a servicios financieros alcanza 84% de la población, en el sur el promedio es de 67%.
No obstante, el estudio señala que las plataformas digitales están comenzando a ampliar el acceso financiero en regiones donde la banca tradicional tiene menor presencia, al ofrecer productos y servicios a través de aplicaciones que ya forman parte de la vida diaria de los usuarios.
“Por años el centro del debate de la inclusión financiera estaba en abrir más sucursales bancarias. Hoy vemos claramente que la tendencia está cambiando”, afirmó Escobedo.
Según el directivo, el crecimiento de las super apps y su capacidad para integrar servicios de movilidad, comercio digital y finanzas en una sola plataforma podría convertirse en uno de los principales impulsores de la inclusión financiera en México en los próximos años.















