Este sábado, 12 de septiembre de 2026, la Iglesia católica celebra a Dulce Nombre de María, ya que su vida estuvo marcada por hechos memorables dignos de aparecer en el santoral, libro que describe a los santos y a las personasbeatificada por el Papa, soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Según las escrituras,
Fue la Bienaventurada Virgen María, Madre del Redentor y destacó por su inefable amor a su santísimo Hijo.
¿Quién fue Dulce Nombre de María?
El Dulce Nombre de María alude a la veneración de la Bienaventurada Virgen María, destacando la bondad y santidad que su nombre evoca. Es un título que centra la atención de los fieles en quién es ella ante Dios y para la Iglesia.
En este día se recuerda el inefable amor de la Madre de Dios hacia su santísimo Hijo, Jesucristo. Su nombre remite a ese vínculo único de maternidad y entrega al Redentor.
Por eso, su figura de Madre del Redentor se propone a los fieles para su veneración, como modelo e intercesora. Invocar su dulce nombre es un acto de piedad que conduce a honrar a Cristo y a imitar sus virtudes.
Para los creyentes que siguen esta fe, una excelente manera de conmemorar a
este
santo
Todos los santos que se celebran el sábado, 12 de septiembre de 2026
El 12 de septiembre de 2026 se conmemoran varios santos en el calendario litúrgico, destacando la festividad de Nuestra Señora de Estíbaliz. Esta advocación mariana, muy venerada en España, es conocida por su devoción y por ser un lugar de peregrinación en la región vasca. Los fieles se preparan para rendir homenaje a la Virgen, cuyas festividades siempre atraen a numerosos devotos.Además, se recuerda a San Autónomo de Bitinia, un santo del siglo III, cuya vida y obras han sido fuente de inspiración para muchos cristianos a lo largo de los siglos. Este día también es propicio para recordar a beato Pedro Sulpicio Cristóbal Faverge, un mártir del siglo XVIII, cuya valentía y fe perduran en la memoria de la comunidad católica.Entre otros santos conmemorados el mismo día, están San Guido de Anderlech, del siglo XI y San Francisco Ch´oe Kyong-hwam, del siglo XIX, ambos dignos de mención por su legado y contribuciones a la fe. También se honran a San Poncio de Serrancolin y San Albeo de Emly, figuras clave en la historia del cristianismo, cuyos ejemplos de vida continúan inspirando a los creyentes.